Ayer fue de esas tardes en las que iba manejando de regreso a mi casa y de la nada empecé a llorar, a sentirme insuficiente, que no he logrado nada, que solo lastimo a las personas y a resignarme que mi pasado siempre va a pesar más que mi presente.
Te enamoras tanto de tu soledad que ya no buscas a cualquiera para llenarla. Aprendes a disfrutar tu propia compañía y entiendes que, para dejar entrar a alguien, su presencia tiene que sentirse mejor que tu paz.
Si fuera una persona “violenta y abusiva”, no contendría mi fuerza al mínimo cuando hago combate con compañeras mujeres o compañeros de menor grado que yo.
Justo cuando dices que ya no estás buscando a nadie, que no quieres nada con ninguna persona, llega alguien a decirte que ya te encontró y que eres justo lo que llevaba tanto tiempo esperando.
Casi nadie sabe lo que Linkin Park significa para mí en mi vida, lo que atravesé escuchando sus canciones, el dolor que sentí y aún siento con la partida de Chester. Ayer lloré viendo su película, agradeciendo que me han acompañado en mis momentos más difíciles.
La depresión funcional también existe, se llama “Distimia“
Trabajas, haces bromeas, cuidas a los que te rodean, te arreglas.
Pero mentalmente te estás ahogando en tus propios pensamientos y nadie lo sabe…