Giorgia Meloni quiere suspender a España del espacio Schengen.
Finlandia también.
Dinamarca, República Checa y Portugal apoyan la postura.
Macron impone controles en la frontera con España tras la invasión en Ceuta.
Somos ya oficialmente los apestados de Europa.
Gracias Pedro.
Dramática #cornada en el cuello al #NiñoDeLasMonjas 🇪🇸 en #Huallanca#Peru, el diestro español entro a la ambulancia por propio pie, al momento se desconoce más sobre su estado de salud
Cuando yo era niño no había ecologistas. La gente era normal. Mi abuelo salía al campo con su perro “Martini”, que listo y que bueno era el cabrón, mi abuelo y el perro, a coger espárragos con su navajilla cabritera. Y setas como paraguas de azafatas de carrera de motos. Y no tiraba basura. Mi abuelo cuidaba el campo como si fuera suyo. Luego empezó a aparecer gente con barba, de izquierdas, que olía fuerte y un bolso colgao en bandolera con una pegatina de “¿Nuclear?, NO. Gracias”. Mi padre decía que fumaban porros y que vivían en comuna. “Que pinta de guarros tienen los hijos de puta estos”, decía. Luego empezaron a montar chiringuitos y a vivir de ellos porque estaban muy concienciados con la avutarda de las Malvinas y con la menstruación de la foca monje. Y los políticos, golfos, trincones y mangutas por definición empezaron a hacer negocio con la naturaleza. Negocio del gordo. Y empezó el adoctrinamiento para hacernos sentir culpables. Y hubo gente, con una manifiesta falta de litio, que los creyó.
El ecologismo, los políticos y los ingenieros de despacho están haciendo más daño al medio ambiente que la mano del hombre. Pero de lejos.