No entiendo el pánico por los constantes avances en la inteligencia artificial, lo que realmente debería preocuparles es el constante retraso en la inteligencia humana.
Los hombres pueden quedarse despiertos hasta las 2 de la madrugada, levantarse a las 6, estar endeudados, sin dinero, solos, y aún así tener fe en que algún día todo saldrá bien. A eso se le llama ser un hombre.
Nadie creció con la intención de dedicarse a la limpieza, trabajar de cajero o ser guardia de seguridad. Todos teníamos grandes sueños, pero la vida se interpuso, respeta los trabajos de los demás.
Hoy, desayunando en el hotel en Guadalajara, escuché algo que me hizo cambiar la forma en la que veo muchas cosas.
Un mesero le dijo a una coreana que México había ganado por suerte, por un error del portero de Corea. Ella le respondió:
“No fue suerte. El portero de Corea se equivocó y el de México no”.
Y mientras más lo pienso, más sentido tiene.
Muchas veces llamamos suerte a los errores ajenos y mala suerte a los propios. Pero la realidad es que tomar buenas decisiones, mantener la concentración y no equivocarse cuando importa también es una habilidad.
Al final, la diferencia entre ganar y perder muchas veces no está en la suerte, sino en quién comete menos errores.
Los turistas del Mundial llegaron buscando futbol y terminaron llevándose el paquete completo de Nuevo León:
Calor infernal, viento extremo, lluvia bíblica y tráfico de regalo.
Experiencia inmersiva. 🔥🌪️⛈️