Puedes decirle a alguien: "eres irremediablemente imbécil" o abrir La Odisea y decir: «mal hablaste, mi huésped: pareces persona sin seso; bien se ve que los dioses no dieron a todos los hombres por entero sus gracias, talento, facundia y belleza».
—Uno es siempre el último en saber que es un idiota, y para entonces hay mucha gente que ya nos lo ha perdonado.
—En la vida empieza pronto a ser tarde.
—Leer hace más sabios a algunos; a la mayoría, les hace más complicados.
Columna de Ignacio Peyró
https://t.co/FYMvBLwhJt