Entonces Marlaska se ha levantado a las dos de la madrugada, se ha dirigido con un un candil a su escritorio, y a la luz tenue de las velas ha tomado su pluma, la ha mojado en tinta y ha escrito una carta al director de la policía, que por lo que sea ha llegado también a la agencia efe.
Año 2026 de nuestro Señor Jesucristo.
"El tirano gobierna para su propio provecho. Y como nunca reconoce leyes por encima de su voluntad, busca perpetuar su poder mediante el miedo, el descrédito y la eliminación de los hombres respetables y eminentes".
(Aristóteles. Política)
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Más libertad imposible. Dejad a la gente sed libres, hijos de puta.
Esto es cómo nos estafa el gobierno:
1. Nos anuncian a bombo y platillo que suben la pensión a este ciudadano (por ejemplo) en un 2,7%, lo que se traduce en un aumento de 34,67€ más al mes en su pensión (cobraba 1.284,24€ y ahora se supone que cobrará 1.318,91€)
2. Pero callan que le incorporan un impuesto del 4,63% que antes no tenía, luego le quitan 61,07€ cada mes
RESUMEN PARA EL GOBIERNO
-El Gobierno presume de haber subido las pensiones un 2,7% mientras se mete en el bolsillo 61,07€ de esa pensión (= 34,67€ que se ha subido a si mismo + 26,40€ que ha robado al pobre pensionista)
RESUMEN PARA EL PENSIONISTA
-Su pensión se ha reducido en un -2,1%, luego ahora recibe cada mes 26,40€ menos y, para colmo, la inflación en 2025 ha sido de un +2,9% (pero la cesta de la compra “real” ha subido un 45,6% desde 2019 a 2025, según un estudio sobre 4 cadenas de hipermercados)
Buen negocio para los estafadores que nos gobiernan, dicen que te suben 34,67€ pero en realidad no solo no te suben nada sino que encima te roban 26,40€ (!!)
“Como un cohete” !!
Iban cuatro en un Peugeot. Tres ya han entrado en la cárcel. Al otro le llaman "El 1". ¿Os hago un croquis o preferís que os lo cuente en forma de parábola?
Es sencillo de explicar: la incompetencia de los sucesivos ministros de Exteriores, en especial del último, nos ha hecho perder la América hispana. El único vínculo de prestigio diplomático que aún se mantiene con ella, gracias a la RAE, es la lengua española. Exteriores, a través de su mediocre y paniaguado director del Cervantes (criatura de Albares) pretende meter mano ahí también; colonizar el ámbito natural de la RAE abriéndose paso a codazos para protagonizar la fotografía. Y a ser posible, de cara al futuro próximo, prepararse para controlar también la Academia, si se le permite hacerlo. O sea, ponerla a su servicio y contaminarla como han hecho con todas las instituciones españolas. Lo que se traduce, en el caso que nos ocupa, de una siniestra mezcla de egos revueltos y mala fe.
Pues ya está, ya la he visto. Un truño histórico con ínfulas de superproducción. Cervantes pasó cinco años preso en Argel. Yo he pasado dos horas en la butaca y he sufrido más. Pero lo prometido es deuda y aquí va mi crítica de la última defecación de Amenábar: El Cautivo.
No sé qué entienden algunos, por país, patria, nación, pero cuando el fuego, o cualquier otra cosa, la destruye, yo, a mí, me duele, y mucho. No es un monte, es nuestro monte, nuestro oxigeno, nuestro paisaje y el dolor de nuestro paisanaje. Su dolor, la pérdida de una vida de lucha. Lo siento, no entiendo la inmovilidad de los que viven de sus votos, ni su desvergüenza, al decir que pidan ayuda, espero vérsela pedir a ustedes algún dia. Moncho Borrajo.
España vive atrapada en un sistema que castiga al que produce y premia al que depende. Cada paso que damos está gravado: IRPF, IVA, IBI, impuestos a la gasolina, al patrimonio, a la herencia. Una maraña fiscal que ahoga a familias, autónomos y empresas. Y luego, como si el Estado actuara con generosidad, devuelve parte de lo confiscado mediante ayudas que solo refuerzan la dependencia: bonos culturales, subsidios al alquiler, abonos gratuitos. Pero no se trata de solidaridad, sino de sometimiento. Nos quitan con una mano y nos dan con la otra, manteniéndonos sujetos a un Estado hipertrofiado y clientelar. La mayoría se lo queda la casta política.
Mientras tanto, se sostiene un aparato público inflado que consume una proporción descomunal de la riqueza nacional. En España hay más capas administrativas que sentido común: 8.131 municipios, 17 comunidades autónomas, 41 diputaciones y cientos de entes, agencias, observatorios y fundaciones públicas. Muchos no hacen nada, o duplican funciones que ya hace otro organismo. Este laberinto de ineficiencia genera más empleos políticos que soluciones reales.
Uno de los casos más simbólicos es el del hermano del presidente Pedro Sánchez, David Sánchez, investigado por posibles irregularidades fiscales y con un patrimonio que levanta sospechas. Pero su historia no es una excepción: es solo una de muchas dentro de un ecosistema diseñado no para servir al ciudadano, sino para sostener a quienes viven del sistema.
En contraste, Argentina —un país que durante décadas fue rehén de un modelo de subsidios, pobreza estructural e impuestos asfixiantes— ofrece hoy una lección valiosa. Bajo el liderazgo de Javier Milei, el país aplicó dos motosierras que lo sacudieron desde sus cimientos.
La primera, liderada por el ministro Luis Caputo, fue la del ajuste del gasto público: en apenas unos meses, se redujo el déficit fiscal del 17% del PIB a un superávit del 1%. Se desmantelaron organismos innecesarios, se cesó a miles de empleados públicos sin tareas concretas y se redireccionó el talento hacia el sector privado. Lejos de provocar una recesión, este ajuste fue expansivo, y convirtió a Argentina en el país con mayor crecimiento del mundo.
Pero la segunda motosierra fue igual o más importante: la de las leyes absurdas, encabezada por Federico Sturzenegger. Bajo su dirección, se eliminaron cientos de normas y trabas regulatorias que durante años impidieron desarrollar actividades productivas básicas: abrir un negocio, construir una vivienda, exportar bienes o invertir en energía. Muchas de estas leyes se escudaban en supuestos fines nobles, como el medio ambiente, pero en la práctica encarecían la vida cotidiana y paralizaban sectores enteros.
España necesita un modelo económico basado en el crecimiento, no en el control. Y para ello, necesita también sus dos motosierras.
Una buena parte de lo que frena hoy a España no es la falta de talento o capacidad, sino una red de regulaciones que, en nombre del ecologismo o la seguridad, hacen la vivienda inaccesible, la energía prohibitiva, el transporte inviable. Bajo la excusa medioambiental, se impide construir viviendas donde la gente las necesita, se bloquean proyectos de infraestructuras críticas, y se penaliza la industria con cargas imposibles. Se protege tanto la tierra que se termina empobreciendo a quienes la habitan.
Mientras tanto, quien quiere emprender se enfrenta a un viacrucis de licencias, tasas, formularios, inspecciones y normativas que cambian según el municipio, la comunidad autónoma o incluso el humor del funcionario de turno.
El crecimiento económico requiere libertad. Libertad para trabajar, para invertir, para innovar. Y también requiere un Estado que acompañe, no que obstaculice. Un Estado más delgado, más eficaz y menos entrometido. España debe abandonar el modelo del impuesto alto + subsidio y abrazar uno donde el éxito individual y colectivo se construya desde el esfuerzo, no desde la dependencia.
A lo largo de tres décadas exploró las raíces del rock en un viaje musical que le llevó desde lo latino al jazz de Nueva Orleans.
Y aunque puede que solo le recuerdes por una canción, fue mucho más que eso.
Hoy, en #LaHistorietaMusical, el increíble Willy Deville.
Esta chica está diciendo verdades como puños sobre el origen de la guerra civil y la dictadura de Franco.
El gobierno y su ley de memoria histórica están consiguiendo que la gente joven se informe y deje de lado el relato que la izquierda les quiere imponer.
Están perdiendo.