Dos afirmaciones: ambas son falsas.
La primera: que los países con separación entre ejecutivo y legislativo, es decir, presidencialistas, y con independencia judicial son menos corruptos que los parlamentarios. La literatura empírica dice justo lo contrario. Gerring y Thacker (British Journal of Political Science, 2004) encuentran que el parlamentarismo se asocia con una menor corrupción en el sector público. Kunicová y Rose-Ackerman (British Journal of Political Science, 2005) muestran que el presidencialismo en sí está asociado a una mayor corrupción, y que cuanto más amplios son los poderes del presidente, mayor es la corrupción. Lederman, Loayza y Soares (Economics and Politics, 2005) llegan al mismo resultado. Gerring, Thacker y Moreno (Comparative Political Studies, 2009) confirman una relación fuerte entre el parlamentarismo y la buena gobernanza. No hay un solo trabajo serio que respalde su tesis.
La prueba está a la vista. Los países menos corruptos del mundo son Dinamarca, Finlandia, Nueva Zelanda, Noruega, Suecia y Singapur. Todos son parlamentarios. El sistema presidencial por antonomasia, Estados Unidos, obtiene 65 sobre 100 en el índice de Transparencia Internacional de 2024, por debajo de todos ellos.
Y la independencia judicial no es propiedad del presidencialismo. La tienen el Reino Unido, Alemania y los nórdicos, parlamentarios todos. Usted mezcla dos cosas distintas y le atribuye al presidencialismo un mérito que corresponde al Estado de derecho. Paradoja: su propio ejemplo, Francia, tiene una fiscalía que depende jerárquicamente del ministro de Justicia, justo en el punto en el que esa independencia se cuestiona.
La segunda afirmación confunde el termómetro con la fiebre. Los índices habituales, el de Transparencia Internacional, el primero, miden la percepción de la corrupción administrativa: el soborno en la ventanilla, la mordida cotidiana, la pequeña extorsión. En esa escala Francia saca 67 y España 56, y usted se agarra a ese número. Pero ese índice está construido precisamente para no ver la corrupción que define a Francia, que no es la pequeña, sino la grande, la del vértice del Estado.
El historial francés no tiene parangón en Europa occidental. Jacques Chirac, presidente de la República, fue condenado en 2011 por desvío de fondos y empleos ficticios. Nicolas Sarkozy, condenado por corrupción y tráfico de influencias por intentar sobornar a un magistrado, condenado por financiación ilegal de su campaña de 2012, y condenado en septiembre de 2025 a cinco años por asociación ilícita en la trama de financiación libia de su campaña de 2007, con ingreso en la prisión de La Santé, primer expresidente francés entre rejas. François Fillon, ex primer ministro y candidato presidencial, condenado por los empleos ficticios de su mujer. Jérôme Cahuzac, ministro de Presupuesto encargado de combatir el fraude fiscal, con cuentas ocultas en Suiza. El caso Elf, el mayor escándalo de corrupción de la Europa de posguerra: una petrolera estatal convertida en caja B del Estado y de los partidos. Las comisiones de las grandes ventas de armas, desde las fragatas de Taiwán hasta el caso Karachi. La Françafrique entera, un sistema de comisiones, armas y financiación política montado sobre las antiguas colonias. Y el pantouflage, la puerta giratoria institucionalizada entre los grands corps, la ENA y las grandes empresas, que no es otra cosa que corrupción legalizada.
Eso es corrupción sistémica, estructural, instalada en la cúspide. No la capta una encuesta de percepción sobre sobornos menores. Sostener que Francia es menos corrupta que España porque saca mejor nota en un índice de corrupción pequeña equivale a sostener que un país sin carteristas no tiene crimen organizado.
@JAB70522447@isaacjdotcom En 14 pagas, no en 12 como en Alemania. Un MIR de quinto año está ganando 3100 euros en 12 pagas limpios, con guardias, sí... pero es que las tienen que hacer así que excluirlas es absurdo.
@JAB70522447@isaacjdotcom Alemania tiene más problemas de médicos que España, e Italia, Francia, Países Bajos y Reino Unido. Así que el problema no será pagar más... vamos, por cojones. En 8 años sobran médicos. Según las proyecciones del SIMEG, pasamos de la escasez al superávit y hay muchos en formación
@ArrepentidosLLA Pues tiene sentido, lo que no se puede es estar siempre entre dos aguas. Milei es peor que cualquier otro, ok. Volver a lo que ya se sabe no es avanzar. Creo que en Argentina, como en otros lados, hay que regenerar la política fuera de la ilógica que la rige. Sentido común.
@InigovanEyck No estás dando bien los números. Los naturalizados están fuera de ese número, 3 millones de extranjeros puros. A los que hay que sumar 1,8 millones de extranjeros naturalizados. Vamos, casi 5. De 10. Donde 2 millones son menores de edad, aprox. Sale un 62,5%.
@EnLosLuceros@JC_Denton916 Conclusión: 10-2=8 millones, y trabajan casi 5 millones.¿Y los otros 3 millones? Pues serán norte europeos que vinieron a su retiro de oro. ¿Véis como cuadran los números? Seréis españoles...
@EnLosLuceros@JC_Denton916 Si eres español de pura cepa, la posibilidad de vivir del cuento se dispara. A los hechos me remito. De 10 millones de nacidos en el extranjero en España 4,8 son trabajadores. De los cuales 3 y pico lo son de los no naturalizados. El 20% son menores de 16 años, o sea, 2 millones.
@EnLosLuceros@JC_Denton916 A ver, subnormales. Son 7 M de extranjeros y trabajan la mitad legalmente. 3 millones de nacidos en el extranjero que aparecen como españoles, porque son naturalizados. De los cuales trabaja otru 50%. El porcentaje de ser trabajador en España se dispara si eres nacido fuera
@davmiranda Jóvenes que si comparamos con los mismos ancianos a su edad se tocan los cojones a dos manos. Algo se implanta una mano para tocarse los cojones a tres manos.