Tu celular recibe una secuencia emocional diferente, calculada a partir de tus reacciones.
El mecanismo funciona de manera personalizada sobre cada celular.
Cada vez que una persona usa su teléfono deja señales: qué publicaciones mira, cuánto tiempo se detiene en una imagen, qué videos abandona, cuáles vuelve a ver, qué comenta, qué comparte, a quién bloquea, qué busca, a qué hora se conecta e incluso qué palabras escribe y después borra.
Esas señales permiten construir un perfil dinámico de sus intereses, sus hábitos y sus reacciones emocionales. El sistema no necesita conocer profundamente a la persona ni comprender lo que siente. Le alcanza con detectar regularidades: este contenido la enoja, este la asusta, este confirma sus prejuicios, este la tranquiliza y este consigue que permanezca más tiempo frente a la pantalla.
A partir de allí comienza una experimentación permanente. El algoritmo muestra distintas publicaciones, titulares, imágenes o videos y mide la respuesta. Si un contenido provoca una reacción intensa, ofrece otros similares. Si no genera interés, lo reemplaza. El celular se transforma así en un laboratorio individual donde cada usuario recibe una combinación distinta de estímulos.
Dos personas que viven en la misma ciudad, trabajan juntas y creen estar observando la misma realidad pueden recibir mundos informativos completamente diferentes. Una verá mensajes destinados a despertar miedo; otra, contenidos que alimentan indignación; otra, publicaciones que refuerzan frustraciones o resentimientos previos.
La eficacia del mecanismo reside en su repetición. Ningún mensaje aislado necesita modificar una opinión. Pero cientos de estímulos seleccionados, distribuidos durante semanas o meses y adaptados a la reacción de cada usuario pueden alterar gradualmente aquello que considera verdadero, urgente, peligroso o deseable.
El teléfono no obliga a pensar de una determinada manera. Hace algo más sutil: organiza el entorno emocional desde el cual la persona interpreta los hechos y toma decisiones.
Por eso la manipulación contemporánea no consiste solamente en difundir una mentira. Consiste en elegir qué emoción activar en cada individuo, en qué momento hacerlo y cuántas veces repetir el estímulo hasta que esa emoción parezca haber nacido espontáneamente dentro de él.
@luperno1976 Tristemente las personas son super aprensivas con la democracia representativa (burguesa) porque las exime de su responsabilidad política real, osea formar asambleas ciudadanas permanentes y votar por soluciones concretas a problemas específicos, lo que requiere estar informados.
🇦🇷 The hate against Messi came out of nowhere, and it has nothing to do with football.
Here's what's actually going on...
Messi lifted the World Cup in December 2022 and the entire planet lost its mind celebrating.
Three and a half years later, a chunk of the internet suddenly decided he's a villain.
Nothing on the pitch changed. Same guy, same career, twenty years of footage anyone can check in under a minute.
What changed is the feed. Villain edits started outperforming legend edits and the algorithm noticed.
A 2018 MIT study tracked 126,000 claims across 3 million X users. False stories spread six times faster than true ones and got retweeted 70% more often. Outrage simply beats accuracy at getting attention.
None of this needs a single big lie either. Illusory truth effect: see a claim enough times and it starts feeling true even when you know it's false, and the effect survives fact checks.
Football is basically the most documented thing on earth. Every match, every angle, every ref decision, all archived. The narrative still won anyway.
If the algorithm can flip public opinion on the most watched athlete alive, it can flip it on anyone with no footage to fall back on.
Source: @LeoMessiFanZone, @therosieum / Writer: Sol
Hannah Arendt, en Los Orígenes del Totalitarismo, escribe entre otras cosas como los regímenes construyen relatos para que un grupo sea concebido como una amenaza absoluta. En un resumen muy breve, explica que una vez que se instala el discurso, la gente aprueba y hasta incluso participa en políticas de exclusión y hasta de exterminio.
Si nunca lo leyeron, es un buen momento para que lo hagan porque es lo que están intentando con Argentina desde que comenzó el mundial. No es casualidad. Les digo más, no importa cuantos datos demos nosotros para demostrar que no somos racistas, etc. IMPORTA LO MUCHO QUE DEMOSTREMOS LO QUE AMAMOS NUESTRA PATRIA porque cuando nos demos cuenta nos la van a robar, ejemplos hay muchos a lo largo de la historia y en la actualidad.
Los paises que viven en conflicto tienen gente entrenada en sus organismos de inteligencia para estas tareas, es parte de lo que se llama UW (guerra no convencional)
Los poderosos te celebran mientras aceptás el lugar que te asignaron: el del sufrido, el del pintoresco que pierde con dignidad.
Pero cuando osás rebelarte, ganar y dejar de pedir permiso, te convierten en villano. No les molesta Argentina: les molesta que ya no sea sometida.