Una de las cosas más emocionantes del viaje de esta vida es poder ver y sentir la satisfacción de verte llegando a ser una versión de ti a la que nadie apostaba, tal vez ni tú mismo.
No puedes controlar lo que otros piensen de ti, tampoco sus comportamientos y actitudes. Pero si puedes decidir como reaccionar ante ellos y lo que te generan tus propios pensamientos.
El mejor camino hacia adelante consiste en seguirse enamorando de la vida según te vaya llegando, seguirse enamorando del Dios que está contigo en este momento.
Entender no significa tolerar. Yo puedo comprender tu comportamiento por tu historia de vida, pero no voy a tolerar ciertas acciones tuyas, porque mi empatía no implica renunciar a mis límites.