en mis días más lindos y soleados se escucharon tus canciones.
en esos días que me gustaría olvidar, tu música le puso palabras a mi dolor y fue testigo de mis peores llantos.
tus letras fueron, son y serán mi refugio.
Hoy llora un pibe en la villa, una chica en la facultad, un laburante precarizado, un intelectual, un preso, una maestra, un desocupado, una ama de casa, un borracho y un ex ministro. Lo lloramos y sabemos que el asunto está ahora y para siempre en nuestras manos.