Vamos a aclarar que todo el mundo comete errores y hace daño dentro de una relación porque es algo humano. Y el problema no es este, sino dar con personas que no asumen que se equivocan, evitan cambiar detrás de un “yo soy así”, no piden disculpas o directamente colocan la responsabilidad de sus actos siempre fuera. Para compartir la vida no hay que ser perfecto, pero sí tener la valentía suficiente de reconocer los propios fallos y romper patrones que al otro le duelen porque te importa. Y sin autocrítica no se construye un vínculo sano con nadie, solo destruyes a quienes intentan estar cerca de ti