Sombreada avenida flanqueada por jarrones en el Parque Lezama en el verano de 1966. Tal vez fue en alguno de esos bancos, donde 13 años antes en un brumoso otoño, Martín vió por vez primera a Alejandra Vidal Olmos, comenzando un turbulento y trágico amor, entre héroes y tumbas.