Lloré sola, dormí sola, me desahogué sola, me calmé los ataques de ansiedad sola, me sentí sola, me aconsejé sola, comí sola, paso tiempo sola. Nadie vivió mi vida, ni lloró mis lágrimas, entonces nadie tiene derecho a juzgar mi forma de ser.
Una vez vi un chico comprar flores y cuando la cajera le preguntó: “¿Aniversario?”
Dijo: “No, solo tuvo un mal día ayer.”
Ese es el tipo de amor por el que rezo.
No, no quiero tus contraseñas, quiero que nunca me dejes ser la burla de otra mujer, que ninguna otra mujer pueda decir "ay el novio de ella me habla", "me escribe", "me reacciona" "me busca".