Una de mis anécdotas favoritas del rodaje de El Señor de los Anillos es que para evitar que la hierba creciera demasiado en el set de la Comarca no se usaban desbrozadoras ni otro tipo de maquinaria, sino varios rebaños de ovejas.
me acuerdo que una vez le conté a la psicóloga que cada tanto hacía cosas para que se alejen de mi a ver cuánto interés tenían en hablarme y me dijo bueno eso lo vamos a tener que trabajar jajajajj