Madurar es aceptar que yo también fui la mala en algunas historias. Que también lastimé, incluso tomando decisiones que creí correctas porque no sabía ni tenía la sabiduría que tengo hoy. Yo también la cagué y sigo aprendiendo.
Creo que no me había dado cuenta… pero ya madure wey. Mi plan ideal ya no es ponerme ebria en la playa, para mi el ideal es quitarme la arenita de la piel, bañito rico y bajar al buffet.
Ya no estoy en esa etapa…