Solo tenemos un dilema que resolver: o nos rompemos como el cristal o nos forjamos como el hierro.
No es tan fácil elegir porque la mente nos pide rendirnos pero el corazón quiere seguir latiendo.
Mírame… hey tú…Mírame…estamos vivos!!!
Vamos a seguir viviendo.
Gracias infinitas capitán… a usted, al equipo y al cuerpo técnico, por la enorme alegría que le han regalado al pueblo argentino. Y un saludo especial después de su maradoniano “andá pa’allá bobo”, con el que se ganó definitivamente el corazón de los y las argentinas.