Cada 10 de febrero, Vicente Cuervo. Una placa le recuerda en la calle de Vallecas en la que cayó tiroteado por la ultraderecha. Era trabajador de la fábrica de Telefunken y militante de CNT. Tenía 21 años.
La vi en cine y pensé que era un problema de la proyección. No, no lo era. El encuadre no le interesó mucho a la señora Zhao. No sería el único problema de Hamnet.
Urge, como el comer, evitar que las tendencias reformistas como PODEMOS permeen en los espacios populares de autoorganización obrera. Debe ser central en la agenda revolucionaria. De lo contrario, repetiremos el mismo estrépito socialdemócrata del 15M.