Me encanta la cara incrédula del Dibu al ver como el trofeo que él se pasó por las pelotas se lo dan al portero Unai Simón, quien no necesita hacer papelones 😍
A Argentina conseguiu um feito inédito nessa copa do mundo: deixou de ser odiada só pela américa latina e agora passou a ser odiada também pelo resto do mundo.
PARABÉNS!
Reação da Seleção Argentina nas suas derrotas:
1990, contra a Alemanha
Dezotti agarrou Kohler pelo pescoço e jogadores cercaram e empurraram o árbitro. Duas expulsões.
1998, contra a Holanda: Ortega deu uma cabeçada em Van der Sar e foi expulso.
2006, contra a Alemanha: briga generalizada após pênaltis.
2018, contra a França: Otamendi chutou a bola em Pogba caído
2026, contra a Espanha:
🇦🇷👇🏻🧵El gran perdedor de la Copa del Mundo
Sí, me refiero a Lionel Messi. Y no precisamente por haber perdido la Copa del Mundo. En este torneo perdió algo mucho más importante: el respeto de millones de aficionados y la imagen pública, al menos parcialmente positiva, que todavía conservaba.
En 2014, Messi perdió la final del Mundial y prácticamente nada cambió. Seguía siendo un ídolo de masas, admirado y respetado por millones de personas. Sí, tenía detractores deportivos, pero esa discusión permanecía dentro del ámbito futbolístico.
Esta vez fue diferente.
Sus actitudes dentro y fuera de la cancha, sumadas a las ayudas arbitrales que, desde Qatar 2022, han rodeado a Argentina y al propio Messi, terminaron por sacar el debate del nicho futbolístico. La percepción de que ha sido beneficiado por el sistema dejó de ser una opinión de unos cuantos para convertirse, durante este Mundial, en una conversación instalada dentro de la cultura popular.
En estas semanas vimos un claro ejemplo de la psicología de masas. El nivel de rechazo que provocaron Messi y Argentina fue extraordinario; al menos yo nunca había presenciado algo similar. Y no, no fue producto de una campaña organizada ni de que la gente simplemente se dejara influenciar, había suficiente evidencia sobre la mesa.
El aficionado casual empezó a percibir que, partido tras partido, ocurrían situaciones extrañas: un trato distinto para Argentina y para Messi, mayor permisividad hacia ellos y un criterio mucho más riguroso para sus rivales. Al mismo tiempo, numerosos creadores de contenido comenzaron a recopilar jugadas polémicas y decisiones arbitrales que favorecieron a Argentina. Otros fueron todavía más atrás y difundieron recopilaciones de episodios ocurridos a lo largo de más de quince años, donde, a su juicio, Messi también había resultado beneficiado.
Temas como el conflicto de intereses entre el patrocinio de UNICEF al Barcelona, mientras Şenes Erzik ocupaba simultáneamente un cargo directivo en UNICEF y la presidencia de la UEFA; el caso Negreira; los penales de Qatar 2022 y otras polémicas que el aficionado común desconocía, comenzaron a circular masivamente. Millones de personas conocieron por primera vez esos antecedentes y terminaron formando una percepción mucho más negativa sobre todo lo que rodea a Messi.
Todo ello terminó por reforzar, para millones de personas, la idea de que se trata de un futbolista al que el sistema ha protegido y favorecido durante años.
Lo más irónico es que Messi nunca necesitó todo eso. Su talento fue suficiente para marcar una época. Precisamente por eso, su legado fue el que más salió perjudicado en este Mundial. Puede que haya perdido una copa, pero, en términos de imagen pública, credibilidad y percepción internacional, creo que fue el verdadero gran perdedor de este torneo.
Lo de la @Argentina (@AFA) es la definición de antifútbol y mal perder. No supieron ganar en el campo y han demostrado una falta de dignidad absoluta fuera de él. Dar la espalda y negar el aplauso a la @SEFutbol es una actitud marrullera, tosca e inaceptable para profesionales.