Dejen de culpar a los docentes y háganse cargo de sus hijos. Sáquenles las pantallas y métanlos en deportes. Mírenlos a la cara. Oblíguelos a cenar en familia. Pregúntenles cómo están, qué hicieron, si tienen tarea. Revisen sus cuadernos. Llévenlos al pediatra y al psicólogo.
Sres. recuerden siempre estas palabras de ORO de las abuelas:
"Cuando entres en casa ajena, vuélvete ciego. Cuando salgas de allí vuélvete mudo. No busques defectos. Respeta el lugar de quien te confió y demostró su humildad y su intimidad".
Aplica para todo, hoy, más que nunca.
Cuando te sientas pendejo recuerda que hay gente que paga por ver a un señor ponerle Play a una consola y hacerse pendejo haciendo ademanes durante dos horas