Tengo 28 años, dos carreras, dos masters, he tenido que volver a vivir con mis padres porque, sin mi pareja, no puedo permitirme ni siquiera vivir sola. A mi edad, mis padres ya tenían un piso pagado, un coche, y a mí. No me toquéis los cojones.
La última semana del año está siendo complicada. Me siento más sensible de lo normal, me da pena el paso del tiempo, y siento nostalgia por momentos que nunca volverán. Cada año te das más cuenta de que los años pasan, la vida sigue y ojalá estemos todos juntos mucho tiempo.