Mentiría si no dijera que fue el jugador que mantuvo mi pasión por el Atleti en la adolescencia. También mentiría si no dijera que dolió su marcha, pero se ganó lo más importante: el cariño.
No fue perfecto; pero fue. Y echarte de menos será el privilegio de haberte vivido.
En la primera foto el equipo estaba en segunda, ayer se volvió a repetir 25 años después en una semifinal de champions. Que bonito es ser de este equipo, da igual los títulos que tengamos, da igual el partido que toque, que esta afición jamás traiciona.