Y cuando vio que sus hijos estaban llorando en su despedida, Toni Kroos se rompió. Simplemente no pudo contenerse. En ese momento, justo en ese momento, entendió que su historia en el Santiago Bernabéu se había terminado. Qué secuencia. Qué imágenes. IMPOSIBLE NO CONMOVERSE.
Entre los latidos que nos quedarán pendientes, está el que nace de tu rostro y retumba en nuestra alma.
𝗟𝘂𝗻𝗶 𝗮𝗿𝗮𝗲 para el Nazareno de nuestra @santafazcordoba.
🎥 La Sangre y la Gloria
#PasiónDeLinares