que paz inmensa me da saber que dentro de todos mis problemas soy una buena persona y no busco jamás arruinarle la vida a nadie, esa tranquilidad no me la sacan ni aunque me tiren toda la mala vibra del mundo.
me rompo la cabeza tratando de entender, justificar las malas actitudes que la gente tiene conmigo, rompo mi corazón esperando el mismo trato que doy; la realidad es que los otros no actúan como yo, mi gran error es siempre creer que todos harían lo mismo que yo haría por ellos.