No dejes que nadie te consuma la vida.
Si no te llamó, andate a dormir y descansa. Si dejó de contestarte, esa ya es la respuesta que necesitabas. A veces la vida nos envía señales claras, no mendigues atención, no des más de lo que recibís.
No siempre hice lo correcto.
A veces herí sin querer, otras veces porque no supe manejar lo que sentía.
Hoy lo reconozco sin excusas.
Porque querer ser mejor también es una forma de sanar.