Acostarse en la pelopincho recién lavada mientras se va llenando de a poquito con la manguera a las 11 de la mañana de un sábado. Creo que si hoy perseguís ese tipo de placeres te meten preso.
Que a la gran mayoría no le guste esta película de la trilogía es genial porque no se hace más que darle la razón. Y más que hablarle a Celine, les habla a ustedes.
Se rompe esa ilusión romántica de la vida y se ve la realidad.