David Beckham reveló por qué Lionel Messi sigue siendo diferente al resto.
"El primer día que llegó al entrenamiento del Inter Miami apareció a las 6:50 de la mañana. No había nadie, solo la persona que le abrió las puertas. El equipo no entrenaba hasta las 10:00.
Estaba en el gimnasio, calentando, haciendo todo lo que esperarías de un futbolista de 18 años que sueña con triunfar.
Después de ganar absolutamente todo, cualquiera pensaría que podría relajarse. Pero no Messi.
Si tuviera que definirlo en una sola palabra, sería ganador.
Sigue teniendo hambre de títulos. Sigue exigiendo a sus compañeros cuando no hacen las cosas bien. Se enfurece cuando pierde. Incluso cuando está lesionado, acompaña al equipo en cada partido.
Ese es el tipo de jugador... y de persona que es."
La verdadera diferencia entre los grandes y las leyendas no es el talento; es la disciplina para seguir preparándose como un principiante, incluso después de haber conquistado el mundo.