There is a funny anecdote that after the Battle of Pavia in 1525 a lowly Spanish arquebusier named Roldan approached the captured French king Francis I to inform him that he had a special gold bullet prepared to shoot him during the battle, and wanted him to have it - to contribute to his ransom.
This story was recorded by another Spanish soldier who participated in battle Juan de Oznaya:
"And then there arrived a Spanish soldier, an arquebusier named Roldán, a truly fitting name for such a valiant man. He came to the king carrying in his hand two bullets made of silver and one of gold, and he told him:
'Lord, your highness should know that when I found out yesterday that the battle would take place today, I cast six silver bullets for your noble vassals and one of gold for yourself. I believe I made good use of four out of six silver bullets, for I fired them into gilded brocade and crimson shirts. I fired off many others, made of lead, towards the common people, because I could not come across more noblemen, and thus I have two left. But this gold one right here (you should thank my goodwill) I saved to ensure you the most honorable death that a prince has ever received. God did not want me to see you during the battle, so here you go, have it and count it as my contribution to your ransom, for it is one ounce, worth eight ducats.'"
España fundó el primer imperio global de la historia, el primero en el que no se ponía el sol, y con él la primera globalización real del planeta. Conectó por primera vez Europa, América, Asia y África en una sola red comercial y cultural y dio la primera vuelta al mundo.
España parió el derecho internacional moderno. Francisco de Vitoria formuló el concepto de derechos humanos universales y el ius gentium en Salamanca en pleno siglo XVI, defendiendo la dignidad del indígena americano cuando ingleses y holandeses los exterminaban sin debate moral alguno en sus colonias. Suárez sentó las bases de la teoría política moderna que luego Grocio, Locke y Pufendorf reconocieron como fuente directa. Las Leyes de Burgos y las Leyes Nuevas son la primera legislación de la historia que protege a los pueblos sometidos por un imperio (aunque esto no os haga mucha gracia ahora).
España fundó más de 30 universidades en América entre los siglos XVI y XVIII. La primera imprenta americana es española, casi un siglo antes que la primera anglosajona. La primera gramática de una lengua europea moderna es la de Nebrija, 1492.
En ciencia, Jorge Juan calculó la forma exacta de la Tierra junto a La Condamine. La Expedición Malaspina fue la mayor empresa cientifica del siglo XVIII. La Expedición Balmis de 1803 llevó la vacuna de la viruela a América y Asia. Fue la primera campaña mundial de vacunación de la historia. Isaac Peral inventó el submarino moderno con propulsión eléctrica. Juan de la Cierva inventó el autogiro, antecesor directo del helicóptero. Ramón y Cajal fundó la neurociencia moderna y ganó el Nobel en 1906. Severo Ochoa otro por descifrar la síntesis del ARN.
España introdujo en Europa el tomate, la patata, el maíz, el cacao, el pimiento, el tabaco, la vainilla, el cacahuete y la piña. La mitad de la cocina italiana actual no existiría sin la mediación española.
En arte y literatura, Velázquez, Goya, El Greco, Zurbarán, Ribera, Murillo, Picasso, Dalí, Miró, Gaudí. Cervantes, que escribió la primera novela moderna. Lope, Calderón, Quevedo, Góngora, San Juan de la Cruz, Santa Teresa. Y después Borges, García Márquez, Vargas Llosa, Neruda, Paz, Rulfo. Once premios Nobel de literatura en español.
Y el mayor legado de todos, el idioma español es hoy la segunda lengua materna del mundo con 500 millones de hablantes nativos, lengua oficial de 21 paises, la tercera más usada en internet y el vehículo cultural de toda Hispanoamérica.
Para ponerlo en perspectiva, España lleva aportando al mundo de forma continua desde Séneca y Trajano (el emperador romano que llevó el imperio a su máxima extensión era hispano) pasando por Isidoro de Sevilla, cuyas Etimologías fueron la mayor enciclopedia del conocimiento de toda la Edad Media, hasta hoy. Dos mil años de aportaciones ininterrumpidas a la civilización humana.
La pregunta habría sido más interesante al reves, ¿en qué no ha contribuido España al mundo?
Le guste o no a Claudia Sheinbaum Pardo, Hernán Cortés, uno de los mayores estrategas de todos los tiempos, cuyas hazañas son comparables a las de Alejandro Magno o Julio César, como señaló Enrique Krauze, es el principal responsable del nacimiento de México.
Lo que Sheinbaum y muchos mexicanos parecen ignorar es que antes de la llegada de Hernán Cortés no existía México. En el territorio que hoy ocupa ese país convivían,y se enfrentaban brutalmente entre sí, aztecas, tlaxcaltecas, totonacas, otomíes, huejotzingas, cholultecas y muchos otros pueblos. No formaban una nación, sino un mosaico de señoríos sometidos, en gran parte, a la dominación tiránica del Imperio mexica.
La conquista no fue una empresa exclusivamente española. Cortés y sus hombres lograron derrotar al poder mexica gracias al apoyo decisivo de decenas de miles de indígenas que estaban hartos de los tributos, los sacrificios humanos y la opresión de Tenochtitlan. Xochimilcas, otomíes, huejotzingas, cholultecas, chinantecos, totonacas y, sobre todo, los tlaxcaltecas, fueron aliados indispensables en la caída del Imperio azteca.
Los españoles eran apenas un millar. Los verdaderos ejércitos que derrotaron a los mexicas fueron, en su inmensa mayoría, indígenas que vieron en Cortés una oportunidad de liberarse de un régimen brutal.
Resulta, por tanto, profundamente simplista y deshonesto presentar la conquista como una invasión extranjera que aplastó a un México preexistente. México nació precisamente de la fusión entre españoles y pueblos indígenas tras la derrota del poder mexica.
Por eso resulta absurdo exigir al rey de España o a los españoles actuales que pidan perdón por hechos ocurridos hace quinientos años, del mismo modo que nadie reclama hoy a Italia disculpas por la conquista romana de Hispania. Más aún cuando, a diferencia de lo ocurrido al norte del río Bravo, en el mundo hispánico hubo mestizaje, integración y creación de una nueva civilización, no exterminio.
México, con toda su grandeza y complejidad, es heredero directo de aquella historia. Negarlo es una forma de negar su propio origen.
@Filip1899@FerrariLMHnews I hated the way they mixed the Petronas blue details with the Ineos red details, and also Hamilton's livery was even worse with that fluorescent
15.000 personas cantando Si te vas de Extremoduro antes del concierto de Dani Martín en el Movistar Arena. Qué emocionante, de verdad que sí ♥️. Larga vida a Robe
@Vic18246223@Clint_Davey1 oh no, what an evil man for not wearing a mask!!! he probably coughed at everyone they encountered from the boat too, you must be thinking 🤦🏻♂️
@chiliconsharls@Harriet_Sainz Nos quedamos sin día nacional para que no llores? Reduces la historia a que solo fueron a masacrar y esclavizar. España fue civilizadora e integradora en comparación con otros. tb hubieron abusos, como en cualquier imperio, incluso los romanos en España o tu gobierno en 2025 🤷🏻♂️
@Victorjuil@f1_opinioness claro, Alonso sabía que tanto Massa como Kimi rendirían como el mismísimo Mazepin tras unos meses fuera, no? Lauda o el propio Alonso estuvieron fuera de la F1 años y rindieron tras su regreso. Y no por estar al final de tu carrera vas a ir más relajado, ej. Alonso. Menos lloros
Albares es gilipollas.
En 1839, las más altas autoridades de México y España firmaron un tratado de paz y amistad jurando olvidar para siempre cualquier rencilla entre ambos países.
Cuando España abandonó México este país era mucho más grande, rico y poblado que Estados Unidos. La situación actual de México no es en modo alguno responsabilidad del Reino de España.
México no era de España, era España. México jamás fue una colonia, fue un virreinato y muy avanzado para su tiempo. Como ejemplo: La Universidad de México se fundó en 1551, casi un siglo antes que la primera universidad de Estados Unidos. España también fundó la primera universidad de América (Santo Domingo, 1538) y la primera universidad de Asia (San Ignacio en Manila, 1590), así como docenas de universidades por todo el continente donde podían estudiar tanto españoles como indígenas sin distinción. De hecho, en la universidad de Salamanca en 1556 había hasta un catedrático de raza negra (Juan Latino).
El matrimonio entre españoles e indígenas fue legal desde el primer momento de la conquista. Por hacer una comparativa: en Estados Unidos no fue legal el matrimonio interracial en todos los estados hasta 1967. Que Inglaterra, Estados Unidos o la Excelentísima Presidenta Dra. Claudia Sheinbaum nos den lecciones respecto al trato a los indígenas es cuestionable.
Las estimaciones más optimistas hablan de que solo un 1,5% de los atacantes en el asalto final a Tenochtitlan eran españoles. El resto eran pueblos indígenas aliados de los españoles que durante décadas fueron masacrados por los mexicas. Es sabido y reconocido que los españoles quisieron conservar la ciudad mientras que sus aliados indígenas trataron de arrasarla hasta los cimientos.
Después de la conquista de México, varios descendientes directos de Isabel Moctezuma, hija de Moctezuma II, se trasladaron a España. Muchos de ellos recibieron títulos nobiliarios en reconocimiento a su linaje. Fueron recibidos con respeto y todos los honores. Hoy en día viven en España más de 350 descendientes de Moctezuma. Ellos ya “perdonaron” a España todo lo que tuvieran que "perdonar" hace siglos.
Los más reputados historiadores y arqueólogos han demostrado más allá de toda duda razonable que las guerras floridas eran básicamente genocidios, por no hablar del canibalismo y la pedofilia, prácticas comunes en el periodo prehispánico. Se calcula que se sacrificó a más de 50.000 personas en el templo mayor de Tenochtitlan. De hecho, en la misma Ciudad de México se han encontrado centenares de cráneos de sacrificios de niños en Tzompantli. Andrés de Tapia, un soldado español que acompañó a Cortés en la conquista de México en 1521, habla de que vio una gigantesca torre hecha enteramente de cabezas de hombres, mujeres y niños sacrificados. En 2015 se encontró esa torre en el templo de Huey Tzompantli en Ciudad de México. Esto es solo un ejemplo de una brutalidad que ha sido acallada durante siglos y por la que jamás se ha pedido perdón. Aunque sinceramente no sabemos muy bien quién tendría que pedir perdón y a quién y por qué.
España no puede pedir disculpas a México por la conquista de México por la sencilla razón de que hace 500 años no existía México. Sea como fuere, los descendientes de los conquistadores españoles no son los españoles que viven en España, son los mexicanos que viven en México. Suena ridículo tener que explicar algo tan evidente.
Desde la independencia de México todos conocemos el trato que han recibido los indígenas y las lenguas indígenas. Las condiciones de vida, los derechos y la proporción de hablantes de los pueblos indígenas eran infinitamente mayores entonces que ahora. No culpabilicen a los españoles en pleno 2025 de ello.
Porque los visigodos llegaron a la península ibérica en 415 como foederati o aliados de Roma, para combatir contra suevos, vándalos y alanos.
Y algunos sólo se preocupan en buscar contradicciones en el discurso ajeno, sin molestarse en cuidar la coherencia del propio.