@yipiiodata Qué patética esta mujer, quién se cree que es????
Si le dijeran algo de su condición armaría un hermoso drama 🤦🏻♀️🤦🏻♀️🤦🏻♀️.
La verdad dan vergüenza ajena!
Gaston Trezeguet y Eliana Guerci.
Una cosa es debatir un juego y otra muy distinta es recurrir a la gordofobia y a la discriminación para atacar a una persona.
Basta de discriminación en tv abierta.
Basta de gordofobia.
Basta de incentivar al Odio.
@telefe@GranHermanoAr
LA MORDAZA A LA MILITANCIA :
“Hubo un tiempo que fue hermoso, y fui libre de verdad, guardaba todos mis sueños en castillos de cristal…”
Cantaba Nito Mestre ,pero también…
Hubo un tiempo en que la izquierda uruguaya era un refugio emocional, político y hasta moral para miles de personas. No era perfecta, pero representaba algo profundamente humano: la idea de que se podía construir una sociedad menos cruel.
Ese era el verdadero capital histórico del @Frente_Amplio .
Ni los escaños, ni los cargos y tampoco los algoritmos de las redes sociales. La esperanza.
Y el quid de la cuestión es que la esperanza no se administra como una empresa de marketing político. La esperanza se construye escuchando, caminando, militando y, sobre todo, respetando a la gente.
Hoy parte de la conducción parece haber olvidado eso.
El problema no radica en la búsqueda de profesionalizar la comunicación. El problema es transformar la política en un laboratorio de blindaje permanente, donde todo pasa por filtros, protocolos, "encuestólogos" y comunicadores que hablan como si estuvieran redactando un manual corporativo .
La izquierda no nació para eso.
Nació para abrazar al que estaba solo. Para representar al que no tenía voz. Para generar comunidad.
Sin embargo, cada vez más militantes sienten distancia, frialdad y soberbia. Y cuando una fuerza política pierde el vínculo emocional con su propia base, empieza lentamente a vaciarse por dentro.
No se destruye un proyecto histórico de un día para otro. Se erosiona. Se desgasta. Se burocratiza.
Primero se diluyendo la épica, después se pierde la mística y luego aparece el desencanto. Y final queda solamente la administración del poder.
Mientras tanto, afuera, la gente vive cada vez más cansada. Más endeudada. Más agotada emocionalmente. Para muchísimos uruguayos, la supervivencia dejó de ser una etapa transitoria y se transformó en un estilo de vida permanente.
Y en ese contexto, la política no puede responder únicamente con comunicación estratégica y conferencias de prensa.
Porque la gente no precisa solamente gestión de anuncios. Precisa sentir que alguien comprende lo que le pasa.
La militancia no pide perfección, se pide lo que resulta obvio : coherencia, humildad y sentirse parte de algo vivo y no de una estructura donde disentir empieza a verse como una molestia.
La izquierda uruguaya fue, durante décadas, un faro de esperanza colectiva. Sería una tragedia histórica que termine perdiendo su esencia por encerrarse en sí misma, alejándose de quienes la sostuvieron incluso en los momentos más difíciles.
En política, muchas veces se puede negociar casi todo.
TODO... MENOS LOS PRINCIPIOS.
@dcastro65 Es mejor ni escuchar..
.. Qué les pasa???!!!!! Esta sra mejor se quede en su casa y no hable más. Lamentablemente hoy los que están arriba se olvidaron pronto que los votaron los de abajo son tooooodooos iguales 😡
@_Maxi_Arcieri Dan vergüenza ajena escriben con la izquierda y borran con la derecha, que pedazo de mier... resultaron ser. Yo me preguntó, tan poco huevo tienen que nadie da la cara? Qué pasa MPP te olvidaste pronto de donde salieron tus votos?
@NoToquenNada@mbrechner Ojalá el trabajo y la dedicación de los funcionarios fuera valorado como corresponde, desde el inicio hay mucha gente valiosa y capaz pero muchos fueros desvinculados si ser valorados como correspondía.
A 52 años del Golpe de Estado en Uruguay
El 27 de junio no es una fecha más. Es una herida que aún cicatriza en la memoria colectiva del Uruguay. Ese día de 1973, la democracia fue interrumpida por un golpe de Estado que dio paso a más de una década de dictadura civil y militar. Se suspendieron las libertades, se clausuró el Parlamento, se censuró la palabra, se persiguió a quienes pensaban distinto. Para muchos, significó el exilio, la prisión, la desaparición o el silencio impuesto por el miedo.
Pero recordar no es quedarnos anclados en el dolor. Es, sobre todo, comprender que la memoria es una herramienta para no repetir errores. Y que la democracia no es un hecho dado, sino una construcción cotidiana.
Hoy, más de medio siglo después, vivimos en un país libre, pero no exento de desafíos. Las tensiones sociales, las desigualdades, la intolerancia y el descrédito de la política son señales de alerta. Defender la democracia no solo implica recordar los horrores del pasado, sino también fortalecer las instituciones, educar en el pensamiento crítico, y cultivar el diálogo, incluso entre quienes piensan distinto.
La generación que vivió la dictadura nos deja un legado de resistencia y dignidad. La nuestra, y las que vienen, tienen el deber de proyectar ese legado hacia un futuro más justo, más inclusivo, más humano.
Que este 27 de junio nos encuentre no solo con memoria, sino también con compromiso. Porque la democracia no se hereda: se construye, se cuida y se renueva todos los días.
Y que resuene, con la misma claridad, como aquel día alrededor del Obelisco en 1984, en aquel Río de Libertad, en la voz de Alberto Candeau:
“Y el pueblo uruguayo es grande porque supo decir que no a los dioses con pies de barro. A quienes, asentados en la fuerza, pretendieron legitimar la usurpación de nuestros derechos sagrados en un proyecto de Constitución que desconocía toda la tradición democrática y republicana de la patria.”