Las partituras y las notas son a la música lo que los alimentos, el vino y las moléculas aromáticas a la gastronomía y, el poder de proporcionar placeres sensoriales depende, fundamentalmente, de la orquestación que hacen los hacedores de tales experiencias.
No importa a quién votaste, ni en qué vereda ideológica te parás.
La democracia no se construye con números que compiten entre sí, sino con memoria que nos interpela a todos.
1 o 30.000 no es una discusión de aritmética.
Es una discusión de conciencia.
Primero la justicia, porque sin justicia no hay país, solo hay relato.
Primero la cercanía, porque el dolor no se mide: se acompaña.
Primero Argentina, porque una nación que olvida se vuelve frágil, repetible, manipulable.
No se trata de banderas partidarias.
Se trata de valores que deberían ser innegociables.
La memoria no es pasado. Es una responsabilidad activa.
No podemos olvidar. No debemos olvidar.
El sábado compito y después de una semana de entrenar doble, puedo decir que que hermosa esa sensación cuando sentís que no tenes más fuerzas y de repente la energía ahí está, aparece. Me pasa lo mismo cuando corro en las carreras.