Todo pasa. Todo se acomoda. Todo sana. Todo se transforma. No te preocupes tanto; no tengas miedo de cambiar o volver a empezar. La vida siempre encuentra el camino correcto. Las cosas que son para ti llegan en el momento justo. Todo va a salir mejor de lo que esperas. Confía.
No me cansaré de decirlo. Evita hablar de tu relación, de tu trabajo, de tus proyectos, de tus finanzas. Si todo va bien, solo agradece a Dios. No des pistas a tus enemigos. No todo el que te escucha le importas, solo está recogiendo información. Cuídate de la envidia.