Estamos viviendo un momento decisivo en la historia de nuestra Patria.
Lo que enfrentamos no es una campaña electoral más, de esas que se repiten cada cuatro años. ¡Estamos ante el desafío supremo de salvar a Colombia!
Nunca antes, en toda la historia republicana del país, habíamos tenido un presidente que es enemigo del Estado mismo: un exguerrillero decidido a consolidar, desde el poder, la revolución que comenzó a pelear hace más de 40 años, cuando ingresó a un grupo terrorista y, a través del crimen, intentó derrocar la institucionalidad. Su objetivo sigue siendo exactamente el mismo.
Petro no está dispuesto a entregar la banda presidencial en democracia. Seguirá apelando a “todas las formas de lucha” para atornillarse al poder: por sí mismo o a través de Iván Cepeda. Lo hará con los fusiles de los narcoterroristas a quienes entregó vastas zonas del territorio nacional; con los billones de la deuda pública y de la emergencia económica que desangra al país; con los recursos infinitos de la corrupción que está repartiendo en plena época electoral; y ahora, también, con el embeleco de la supuesta constituyente.
Petro y Cepeda son uno solo. Estas elecciones no son un proceso electoral cualquiera. Son el parteaguas definitivo: o salvamos la Patria, o la perdemos ante la tiranía.
Por eso, seguiré en unidad absoluta con el Pueblo, dando la batalla sin tregua por salvar a Colombia.
Esto no es una simple elección: es la guerra política y espiritual definitiva por la supervivencia de la Patria.
A Colombia la tenemos que defender, por la razón o por la fuerza.
¡Bienvenidos todos aquellos que entiendan la gravedad del momento!
¡Firme por la Patria!
(A.D.L.E.) 🇨🇴🐅🫡
Accidentalmente manifesté los manes más malparidos cuando cantaba “Llévame donde los hombres necesiten tus palabras necesiten tus ganas de vivir” en la misa del colegio