Ridículo presidentito que cree en espíritus y brujerías. Viola además la laicidad de la investidura. Oscurantismo pagano contra la razón. Pero eso les gusta, y por eso es popular. Se lo merecen...
Primero el pedo era en Tijuana, ahora en Puebla. Es una mamada que no cuiden a la gente que trata de cuidar a los enfermos o ahora a qué pinche famoso le va a echar la puta culpa?