estudiante de ing me encanta viajar y disfrutar de mi familia y la vida comprometido y casado con la mujer más hermosa y maravillosa del mundo @caradecolico
Por esto es que detestan a la @JEP_Colombia, buscan desprestigiarla para que no se escuchen estos testimonios, quieren cerrarla para ocultar de nuevo la verdad. Nunca más.
Si usted votó por el Tigre no reciba el aumento del recargo dominical ni acepte la reducción de la jornada laboral.
Recuerden que eso es de izquierdistas, Comunistas, guerrilleros qué quieren todo regalado.
Restrepo:
3 de junio: "llevo un mes liderando esto, equipo de 150 personas."
30 de junio: el mismo programa "se creó hace 8 meses" con "1.300 personas."
Se enredan en su propias mentiras.
Cuando @petrogustavo realizó el empalme con Duque, su equipo principal no fue más de 50 personas voluntarias. Ahora, con Abelardo, primero anunciaron que costaría 20.000 millones, financiados con la reposición de votos "para ahorrar". Hoy esa cifra ya subió a 25.000 millones, a cargo de 200 personas pagadas.
Aquí está la trampa: dicen que lo pagará el BID. ¿Acaso un banco regala plata? Jamás. Lo que están es recibiendo dulces para luego endeudar al país con un crédito billonario que tiene Abelardo planeado solicitar al Banco Interamericano de Desarrollo, por cerca de 10 billones de pesos.
¿Y cuál será la justificación? Un decreto de estado de emergencia por "crisis fiscal, económica y administrativa". ¿Y adivinen quiénes no se opondrán? Las mismas cortes que le tumbaron todo a Petro.
Así inicia el gobierno austero de Abelardo. 🤡
Cuando @AlvaroUribeVel se declaró en desobediencia civil durante el gobierno de @JuanManSantos era un demócrata, según la derecha. Y ahora que lo hace @ivancepedarc es acusado de antidemocrático.
¡País de macartistas!
El presidente Gustavo Petro, le entrega a Abelardo de la Espriella un país con una vara extremadamente alta, y difícil de superar.
Hasta la fecha de hoy Colombia mantiene indicadores como inflación controlada, desempleo de un dígito, reducción de la pobreza, estabilidad cambiaria y crecimiento económico, el desafío de su gobierno no será rescatar al país, sino demostrar que puede superar los resultados del gobierno de Gustavo Petro.
Su principal problema será que gran parte de su discurso de campaña estuvo construido sobre promesas que requieren reformas legales e incluso constitucionales de enorme complejidad. Con un Congreso fragmentado, una oposición fuerte y unas cortes con agenda propia, muchas de esas propuestas se quedarán en meros anuncios.
Además, llega al poder después de una elección extraordinariamente cerrada, en un país profundamente dividido. Gobernar con la mitad de la población en desacuerdo con su proyecto político limitará su margen de maniobra y hará que cualquier reforma que intente encuentre resistencia social y política.
Su alineamiento con Washington y los compromisos asumidos con la administración Trump causarán repulsión en gran parte de la población, por no decir en la mayoría.
Mi pronóstico es que será un gobierno de alta confrontación política, con una narrativa permanente de orden y autoridad, ningún avance en materia de seguridad, por el contrario, crecera la conflictividad, y el desastre institucional. Lo que traerá enormes dificultades para materializar las transformaciones estructurales que prometió. Muchas de sus propuestas chocarán con los límites institucionales, presupuestales y constitucionales del Estado colombiano.
Si su cacareado “país milagro” recibe una Colombia con indicadores macroeconómicos favorables, la pregunta no será si De la Espriella puede prometer más, sino si realmente puede gobernar mejor. Y superar una economía estable, reducir aún más la pobreza, mejorar el empleo y mantener la gobernabilidad en un país polarizado es mucho más difícil que ganar una elección. El balance final es que sus promesas terminarán estrellándose contra la realidad del país.