Andá a descansar, Leíto. Me hiciste el maradoniano más feliz del mundo.
Los hijos de mis hijos preguntarán por vos y, mientras yo ande por acá, les voy a contar que vi algo fuera de la realidad. Cuando muchos esperan una vida para ver algo sobrenatural, yo lo vi dos veces.
Los que reducen a Diego y al Indio en categorías como "falopero" o "zurdo millonario" construyen un mundo a su propia altura. No se conmueven, desprecian. El arte, la valentía, el amor de la gente. No respetan el dolor ajeno. Su mundo tiene la profundidad de esas sentencias.
como cuando fue lo del Diego y el mundial, se me vienen a la cabeza los que se tuvieron que ir, los que viven lejos y extrañan cada día algo de acá, mascando esta noticia, escuchando motorpsico solos o con un compañero de cuarto noruego que nunca va a entenderlo
“Vamos a cantarles un estreno, ya el segundo estreno, se llama Costumbres Argentinas y dice así…”
CHIFLIDOS - GENTE YENDO A PONERLE CHEDDAR A LOS NACHOS -UN REEL DE ROLON - OTRO GRITA TOCA MIL HORAS
La convocatoria de Neymar mostró un júbilo popular que se vio pocas veces -o quizá nunca- por el solo hecho de ver a un jugador en el Mundial.
Hubo detrás un lobby muy fuerte para que Carlo Ancelotti lo incluyera entre los 26 jugadores. Patrocinadores, dirigentes políticos y hasta futbolistas que al final quedaron afuera, como Joao Pedro, pidieron por él. La CBF lo necesitaba.
Hay cuestionamientos por su estado físico, por este último tiempo en el Santos, porque elige los partidos que juega, como cuentan colegas brasileños. Pero es evidente que la figura de Neymar confronta a la racionalidad. Representa al craque como no lo hace siquiera un Vinicius. Raphinha tampoco quizá conmueva como él. Neymar es la última gran estrella del país do futebol, la mística del jogo bonito, el que se juega con una sonrisa. Neymar es samba.
Por eso esta alegría colectiva, de pibes y pibas que quizá no lo vieron en su mejor momento, que apenas tienen el recuerdo difuso de Qatar, se ilusionan ahora con su Mundial.
Nos ayuda a recordar que por fuera del híper profesionalismo, también de los resultados, el fútbol es diversión y alegría popular. Y está vivo en esos pibes que celebran a quien entienden que se los puede dar.
la universidad no es una fábrica de producir graduados, bestias brutas, es también un núcleo de generación y difusión de conocimiento, de articulación con la vida política y productiva, es un ámbito de construcción de comunidad.
El Jugadores, otrora la más maravillosa música, sacada a la cancha en situaciones de crisis profunda, ya se canta bajo cualquier circunstancia de derrota. Derrotas duras, puede ser, pero que tienen retorno. De tan usada va a terminar por perder su efecto disciplinador. Pasa en todas las canchas, clima de época, la generación de hinchas ansiosos.
Conocí tiempos en las que cantarla daba algo de vergüenza, te convertía en la risa del rival. Igual que silbar a los propios, tenía que ser algo muy jodido. Esos nervios llegan inevitablemente a los jugadores. Pasó con Juanfer en River. Hace unos días con Conechny en Racing.
Me eduqué en una tribuna en la que se alentaba hasta el final, ese era el verdadero orgullo. Y en todo caso cuando todo terminaba largabas las puteadas. Tampoco te ibas antes de que terminara el partido, un fenómeno que se está extendiendo en varias canchas.
Espiritualmente hablando, Adorni es el libertario promedio. Un nenazo criado en un balcón que nunca se comió un mamporro jugando al fútbol. Ahí aprendés a no jetonear, porque sabes que el vuelto es siempre mucho peor.
No fue un error técnico.
Fue una estrategia.
El famoso artículo 44 del régimen de licencias —ese que reduce al 50% el salario ante determinadas enfermedades si medió una “actividad voluntaria y consciente”— no es una redacción descuidada. Es una cláusula deliberadamente ambigua.
En derecho laboral, las palabras no son inocentes. “Voluntaria y consciente” no es una categoría jurídica clara: es una puerta abierta. ¿Qué entra ahí? ¿Un deporte? ¿Un viaje? ¿Una intervención médica electiva? ¿Una actividad recreativa? La indeterminación permite que el empleador discuta casi cualquier situación y traslade el conflicto al trabajador.
Primero se instala el escándalo por el recorte salarial. Se discute eso en los medios. Se polariza el debate. Y mientras tanto, avanza lo estructural: la reconfiguración del sistema de protección y la creación de fondos multimillonarios administrados por privados.
La técnica es conocida: se tensiona por arriba para que pase por abajo.
No fue un error de redacción.
Fue un movimiento táctico dentro de una reforma que busca cambiar la lógica del riesgo laboral y trasladarlo, cada vez más, al trabajador.
Gente que cree que su "opinión antipopular" la hace relevante: a nadie le importa, bolas tristes. Estamos en 2026. Hace diez años que todo el mundo lucra con la indignación. Lo emocionante es encontrar cosas que te den ganas de vivir.
Yo no escribo con IA. Entre otras cosas porque escribir es, precisamente, lo que me gusta, y delegar eso sería una forma bastante sofisticada de sabotaje personal, una huelga creativa encubierta.
Por esa misma razón tampoco se me da especialmente bien detectar textos hechos con IA, no tengo el olfato afinado porque no he pasado horas oliendo párrafos sospechosos.
Aun así, ayer estuve mirando algunos. Estaban bien peinados, con las ideas en fila india y sin un pelo fuera de sitio. Textos educados. Correctos. Pero también planos, con poco pulso, poco ritmo interno y una musicalidad esencialmente imperceptible, casi de ascensor. Avanzaban deprisa hacia el punto, tan deprisa que se olvidaban de pasear, de desviarse, de mirar hacia otros lados, de desobedecer las señales, de arriesgarse a fallar y caerse por un barranco. Parecían incapaces de tropezar un poco con una frase que no estuviera prevista y mucho menos de aprovechar ese tropiezo para descubrir un territorio nuevo.
Muy eficaces para ordenar datos, sí, o para agrupar información. Bastante buenos para resolver un encargo, diría yo. Pero un texto —al menos uno que merezca la pena— hace otra cosa. Convierte la enumeración en relato, la acumulación en recorrido. Y la conclusión no suele ser un golpe en la mesa para convencer, sino una historia que se abre y permanece el tiempo suficiente para que algo, por fin, ocurra.
- Digalo usted Ramenzoni, yo no tengo palabras.
- Bricco, difícil explicar lo que pasó. Hay gol de Jordania, la selección Argentina pierde 3-0 y se despide del mundial en fase de grupos.
- Durísimo Ruso, ahora decime, por qué estamos relatando el mundial nosotros?
Y recuerden, si ya no sienten las navidades magicas, divertidas y llenas de amor como cuando eran niños significa que ya no son niños y ahora son adultos que se tienen que encargar de hacerlas magicas, divertidas y con amor, saluditos