un día se te quita el miedo de perder a las personas y empezar de cero, y te vuelves adicto a tu tranquilidad. Y aunque a veces la soledad duela y los nuevos comienzos sean difíciles, entenderás que siempre vas primero y que por nadie vale la pena apagarse, descoserse o romperse
Y entonces cuando me preguntó si era mi decisión final salió de mi boca un "si ya estoy cansada" y fue raro, porque hubiera dado mi vida por tener la familia que tanto planeamos...