Qué falacia pensar que hablando se soluciona todo. A veces nada mejor que una cuota de silencio, es un acto de prestigio. Es banal una cantidad excesiva de palabras
“¿No alberga acaso el “más allá del efecto terapéutico” el recuerdo de esa interpretación inolvidable que nos implicó en un goce desconocido?” Silvia Ons, septiembre 2007.