Cuando el ciervo está sediento o cansado expresa un bramido con desesperación en busca de agua.
Así tenemos que anhelar más de Dios. Que podamos tomar de su agua (de la cual jamás volveremos a tener sed) y encontrar descanso (vengan a mi todos los que están cansados).
La victoria contra Goliat fue pública.
Pero se forjó en lo secreto, cuando David peleaba contra osos y leones cuidando ovejas.
Los gigantes que vencés afuera primero se vencen adentro.
Criar hijos no empieza con la paternidad, empieza con el matrimonio.
El matrimonio es el suelo y los hijos son la semilla.
El fruto depende del terreno.
Un matrimonio fuerte levanta hijos fuertes.
Un matrimonio sano cría hijos sanos.
El mejor regalo para tus hijos no son cosas.
El mejor regalo es la relación que construís con tu pareja.
Si solo perdonamos a los que nos piden perdón, qué diferencia hay?
Jesús nos llama a perdonar incluso a los que no lo hacen.
El perdón es un regalo que se da y que también se recibe.
Quiero volver a tener el nivel de asombro de mi hija.
Ver a Dios en lo cotidiano y volver a decir: “waaaaau”.
Porque “si no nos hacemos como niños, no entraremos en el Reino de los cielos” (Mt. 18:3).
Dios no sacó a Sadrac, Mesac y Abednego del horno.
No sacó a Daniel del foso.
No esperes que te saque de todos tus problemas!
Pero confía, Él prometió estar con vos… hasta el fin.
Un muchacho tenía 5 panes y 2 peces, y los entrego.
El joven rico no quiso entregar ninguna de sus riquezas.
Lo que importa no es lo poco o mucho que tenés.
Lo que importa es lo que estás dispuesto a entregar.
Estamos entrenados para escapar del dolor.
Para huir de lo incómodo.
Para acelerar todo.
Pero Dios no trabaja a velocidad humana.
Él no improvisa. Él forma.
Muchos quieren una historia de amor sin proceso, sin sacrificio, sin ESPERA.
Pero en la Biblia hay un hombre que trabajó 14 años por amor. 14 AÑOS.
Eso es carácter. Eso es fe.