Muchos hombres creen que una mujer siempre tiene opciones para acostarse. Esa idea habla más de cómo las imaginan que de la realidad. Para algunas mujeres, dejar entrar a un hombre en su cuerpo pasa por muchas más cosas que solo la oportunidad. Lo piensan muchísimo más, pues.
Una práctica emocionalmente inteligente es alejarte a mil por hora de alguien que no está disponible para ti, en cualquier sentido. No insistas, no ruegues, no des más esperando un cambio. A quien le interesas, responde y a quien no, le esperas.
Nadie entenderá lo que te costó soltarle, renunciar a eso que eran juntos y lo que les faltaba por ser, a aceptar la señal del fin y no dar marcha atrás en ese último adiós.
Cuando dije que te amaba, no era mentira, en ese momento era verdad, solo que los sentimientos cambian, los lazos se rompen y las historias de amor terminan. No reniegues de nuestro pasado y dudes de que te amé, simplemente se acabó.
El divorcio no es un fracaso, como el matrimonio tampoco es un éxito; el valor de una persona no está en función de su estado civil, por lo tanto no vale menos por divorciarse; la vida es un proceso de aprendizaje y evolución que no se mide en negro y blanco, éxito y fracaso.
Mucha gente cree que las parejas deciden divorciarse de un día para otro, cuando en realidad es una decisión que toma más tiempo del que imaginan aquellos que solo vieron las cosas desde afuera. Para cuando llega ese momento, es porque ya se ha cruzado un punto sin retorno.
Ella era demasiada mujer para un hombre sin intensidad ni profundidad, sin embargo, eligió quedarse a su lado, porque era lo más conveniente y seguro. Así es el amor en la vida real, tan lejos de las fantasías románticas y tan cerca de la infelicidad.
Qué enorme alegría buscarte en los lugares donde alguna vez te escondiste y encontrarte ahí, esperando por mí. Y si lloro no es de tristeza, sino de dicha y Amor.