The kiss happened in Sydney in August 2023. In front of cameras. In front of her teammates. In front of the world. She said it wasn't consensual. Immediately. Publicly. Without hesitation. What happened next was designed to break her.
The Spanish football federation closed ranks around him. Former teammates were pressured to support his version of events. His allies called her a liar. His mother locked herself in a church and went on hunger strike in protest at how her son was being treated. D3ath threats arrived at Jenni's door. She didn't change her story. She filed a criminal complaint. Testified in court. Sat in front of a judge and described exactly what had happened to her on the happiest day of her career.
Luis Rubiales resigned in disgrace. Was banned from football by FIFA. In February 2025 a Spanish court found him guilty of s3xual a55ault. The judge ruled that a non-consensual kiss is s3xual a55ault. Period. She held her ground against an institution that tried to destroy her. And the institution fell. Her name is Jenni Hermoso. And she never changed her story once.
Hoy es uno de los peores días de mi vida. Vuelvo a lesionarme después de un año muy complicado, en el que la pubalgia me ganó muchas batallas, pero no la guerra. Conseguí superarla con trabajo, sacrificio y, sobre todo, responsabilidad.
Fue un año y medio de sufrimiento, tristeza, incertidumbre y ansiedad. No sabía cuándo volvería a jugar sin dolor ni cuándo recuperaría una vida normal. Llegué a convivir con el dolor en cosas tan simples como ir al baño, subir y bajar del coche o simplemente disfrutar del día a día.
Volver a ser feliz jugando al fútbol era mi mayor prioridad, junto a recuperar la sonrisa. Porque sin una sonrisa, sin disfrutar y sin ser feliz, no puedo rendir al máximo nivel.
Lo superé. Después apareció una lesión en el isquio, que volvió a ponerme a prueba. Una vez más dejé de sonreír, pero tampoco iba a detenerme.
Ayer me provocaron una nueva lesión tras una acción en la que un compañero de profesión actuó llevado por la frustración, el descontento y la tristeza por la situación que atravesaba. Fue una jugada que, en mi opinión, se podía haber evitado porque era completamente innecesaria.
Pero esto tampoco me va a detener. Sé que Dios tiene un plan para mí y seguiré luchando hasta el último instante para volver a hacer lo que más amo: jugar al fútbol, ser feliz y dar muchas alegrías.
Gracias de corazón a todos por vuestros mensajes de apoyo.
La historia no ha acabado nos vemos en los antes posible en este mundial