🔴 ATENCIÓN: El hombre de la izquierda se llama Alvarovich Ben Gevir Hatchwell, hijo de un empresario sefardí vinculado con el gobierno de Netanyahu.
Recientemente ha comprado un lote de viviendas en Córdoba provocando el desahucio de 330 familias.
#noloverásenlasnoticias
Soy repartidor en el sector hostelero y puedo decir que hay en el centro de Málaga restaurantes donde nadie del personal sabe ni papa de castellano. Que un restaurante sea capaz de subsistir sin clientela local habla muy mal del modelo de ciudad al que hemos mutado.
Cuando los rojos dijeron que el azúcar era malo, el PP sacó a un calvo comiendo chocolatinas; ahora los rojos hablan del aire acondicionado, y en el PP sale un cretino a decir que asfixiarse de calor es bueno. Solo saben embestir de la forma más ridícula a todo lo que les ponen.
Tarde o temprano va a regresar la derecha. Y no por culpa de los movimientos sociales, sino porque así funciona la democracia burguesa: la izquierda reformista no puede resolver las contradicciones del modo de producción capitalista, provocando que una derecha recargada vuelva.
Tenemos chica nueva en la oficina, se llama Laura y es divina.
Esta cuenta de ultraderecha publica fotos supuestamente suyas, pero que son modificadas con IA. Las publicaciones son retuiteada por bots y lanza mensajes "patrióticos".
En realidad es un hombre acosador de mujeres.
En el mes del orgullo quisiera hablar de la filosofa lesbiana Marilyn Frye quien planteo hace 40 años en su tesis algo que sigue incomodando: la cultura masculina heterosexual es, en realidad, homoerotica.
Todo o casi todo lo que es propio del amor, la mayoría de los hombres heteros lo reservan exclusivamente para otros hombres (lealtad, admiracion, respeto, la reverencia, la imitación, el deseo de aprender y ser reconocidos por alguien, los vínculos profundos)
La mayoría de las cosas que hacen los hombres son para impresionar otros hombres: posesiones, trabajo, inclusive las mujeres que las muestran como trofeos.
A las mujeres le piden devoción, servicio y sexo. Lo que ofrecen cómo respeto hacia ellas suele ser paternalismo, y lo que llaman "honor" es ponerlas en un pedestal, porque es una forma de control, no de respeto.
El patrón se nota hasta en los gestos mas cotidianos. Ven deportes porque se supone que les gusta los deportes, pero solo ven deportes practicados por otros hombres, como si lo que les gustara fuera que los practican ellos, más que el deporte en sí.
Escuchan con desdén a una mujer y luego asienten cuando un hombre repite exactamente lo que ella dijo. El contenido no cambió, cambia quien lo emitio. Defienden ideologías machistas, misoginas, racistas y autoritarias muchas veces no por convicción profunda sino porque adoptarlas les compra la pertenencia a un grupo de hombres.
Los hombres aman a otros hombres (en el sentido amplio: los admiran, los respetan, viven para su mirada) y usan a las mujeres como instrumentos de ese vinculo: como trofeos, como conquista, como contraste para definirse como hombres de verdad.
Hasta el dios que adoran es hombre. Lo imaginan padre, lo llaman señor, le rezan como al patriarca celestial que crea con la palabra, desde afuera, sin cuerpo y sin entrañas. Pero la creación de la vida en la tierra ocurre dentro del cuerpo de una mujer. Lo mas cercano a dios que existe en la experiencia humana: es una mujer.
Esa es la tragedia silenciosa del amor heterosexual en el patriarcado: las mujeres se enamoran, paren hijos, envejecen al lado de hombres que, en el fondo, las detestan. Duermen abrazadas a quienes, si tuvieran que elegir entre su dignidad y la aprobación de otros hombres, elegirían a los otros hombres sin pensarlo.
A pesar de ser heterosexuales, actúan como si odiaran a las mujeres: las critican, no las escuchan, las engañan, las maltratan. Las matan.
-Resumen sacado del instagram conciencia.inquieta
This is exactly why billionaires can’t exist. This man is burning the entire world down because he cannot accept his daughter for who she is. And he has the money to actually do it. No one can have that power.
🔴 #ÚltimaHora | España registra un aumento del 23,6% en los delitos de odio y toca máximos históricos: preocupa el aumento entre los menores https://t.co/SBxLHwvXtL