Hace 4 años cuando voté por Gustavo Petro, no tenía ni la mitad de convicción que tengo por votar por Iván Cepeda ahora. Un voto por alguien decente, sereno, democrático, inteligente y pacífico.
lo que a mí más me molesta del votante promedio de fajardo es esa superioridad moral con la que habla de “no irse a los extremos” y “votar por convicción” cuando literalmente están votando por una persona que lleva más de 10 años sin hacer absolutamente nada por este país
qué dicha tener tiempo para no sé… armar un rompecabezas, tomarme un tinto en la sala de mi casa leyendo un libro, ilustrar mientras veo una serie, ir a comerme un cheescake a un cafecito lindo, desayunar en la cama…
¡qué dicha!
Vivir sola, estar sola y hacer casi todo sola generalmente es genial. Hasta que te pega un derechazo a la mandíbula la soledad y se pone medio tortuoso todo.