PARA SALVAR EL PLANETA, PRIMERO HAY QUE ARRASAR EL PAISAJE.
Mira bien la imagen. Campo, olivos, montañas… y un océano de placas solares. Pero el problema medioambiental eres tú.
Tú tienes que dejar el coche, bajar el aire acondicionado, consumir menos, viajar menos, comer lo que te recomienden y calcular hasta la última molécula de CO₂ que produces. Mientras te enseñan a sentirte culpable por existir, hectáreas de campo pueden convertirse en polígonos energéticos en nombre de la «sostenibilidad».
Durante décadas nos machacaron con la protección del paisaje, los ecosistemas y la biodiversidad. Ahora basta colocar la etiqueta «renovable» para que metal, cristal, vallados, caminos y líneas eléctricas se conviertan por arte burocrático en naturaleza.
En Coín, Málaga, la contestación contra las macroplantas fotovoltaicas ha dejado una frase gigantesca: «COÍN NO TE LO VA A PERDONAR».
Y resume perfectamente la estafa semántica: transformar el campo para «proteger» el campo, industrializar el paisaje para «salvar» el planeta y exigir sacrificios al ciudadano mientras el gran negocio verde continúa ocupando territorio.
Tu huella de carbono les preocupa muchísimo. La huella de sus macroproyectos, bastante menos.
Más de 200 niñas marroquíes llegaron a Ceuta durante el asalto migratorio. Algunas han denunciado violencia sexual. Otras han acabado refugiadas en casas de mujeres ceutíes porque las instituciones llegaron tarde, mal o ni llegaron.
Y ahora busquemos a las feministas. No hace falta correr: no están. Ni manifiestos, ni portadas, ni campañas, ni aquel ejército de portavoces que aparece cuando la víctima sirve al guion. Estas niñas incomodan demasiado: son menores, son mujeres y son migrantes, sí, pero obligan a hablar de violencia, descontrol fronterizo y responsabilidades que no encajan en el catecismo.
El feminismo institucional tiene una gran virtud: selecciona muy bien a qué mujeres defender.
⭕️ Moncloa destina 475.000 euros a la inclusión y turismo en Marruecos para el Mundial 2030. LEAN, PAGAN USTEDES…
Esta cantidad se suma a los más de 340 millones € para la desaladora de Casablanca y los 755 M € para trenes.
https://t.co/EuzPZmqpFG vía @TheObjective_es
En Ceuta, Cruz Roja aterriza con una eficacia casi militar: chalecos, vehículos, recursos, cámaras y el inevitable barniz humanitario. Cuando la emergencia habla el idioma de la Agenda 2030 —migración, acogida, inclusión—, el engranaje globalista funciona como un reloj suizo.
Cuando ardieron pueblos enteros, los primeros en llegar fueron agricultores con tractores, vecinos con cubas y voluntarios jugándose la vida. Durante la operación DANA, el barro lo retiró el pueblo mientras buena parte del aparato oficial esperaba a que la fotografía resultara segura. Las ONG aparecieron después, cuando ya había cámaras, relato y suficiente distancia entre la tragedia y el barro real.
Nos dicen que son organizaciones independientes. Claro. Independientes con subvenciones públicas, fondos europeos, convenios internacionales y proyectos perfectamente alineados con los objetivos de quienes pagan. El milagro de la filantropía moderna: siempre sabe dónde debe mirar y, sobre todo, dónde conviene no hacerlo.
No falta dinero. No faltan medios. No falta capacidad de movilización. Lo que existe es una jerarquía política de víctimas. El inmigrante sirve para exhibir inclusión. El agricultor arruinado, el vecino sepultado por el barro o la familia que ha perdido su casa en un incendio resultan mucho menos rentables para el relato.
Las ONG ya no solo reparten mantas. También reparten legitimidad. Los gobiernos financian, los medios bendicen y ellas ponen el rostro compasivo a decisiones que nadie ha votado. Todo muy humanitario. Todo muy neutral. Todo muy Agenda 2030.
En Ceuta corren porque la escena sirve. Ante los españoles damnificados, llegan cuando la emergencia ya puede convertirse en campaña. No ayudan donde hay más dolor. Ayudan donde el dolor produce más propaganda.
La política moderna ha perfeccionado un truco prodigioso: no hace falta resolver una tragedia si logras sustituirla por otra. La Palma, Adamuz, la operación DANA, los incendios… Ahora Ceuta. Cambian los titulares, las tertulias y las lágrimas oficiales. Los damnificados, no. Ellos siguen esperando. Pero tranquilos: en cuanto llegue la próxima crisis, también dejarán de molestar. El olvido institucional funciona con una eficacia que ya quisieran para las ayudas.
Mientras en España nos entretienen con la última bronca política, el Congreso de Estados Unidos ya decide cómo llamar a Ceuta y Melilla. Ya no son ciudades españolas. Ahora son «ciudades administradas por España situadas en territorio marroquí».
Después nos dirán que las palabras no importan. Claro que importan. Las guerras modernas ya no empiezan con tanques; empiezan con documentos oficiales, informes, resoluciones y un lenguaje cuidadosamente elegido. Hoy escriben «administradas por España». Mañana alguien hablará de «territorio pendiente de resolver». Pasado mañana, de «solución negociada». Y cuando quieras darte cuenta, descubrirás que el debate ya no consiste en defender Ceuta y Melilla, sino en negociar cuánto estás dispuesto a perder.
Lo más extraordinario es el silencio. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, calla. El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, calla. Y mientras tanto, el mismo documento destina 40 millones de dólares para reforzar a Marruecos. Parece que algunos aliados tienen muy claro quién debe ganar la partida en el Estrecho.
Pero tranquilos. Aquí seguiremos discutiendo si hace mucho calor, si el problema es un bulo o si la polémica del día merece un trending topic. La geopolítica puede esperar. Hasta que un día descubras que ya no decides ni cómo llaman a tu propio territorio.
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“Canarias, Ceuta y Melilla van a ser marroquíes, ya está acordado” esto fue lo que dijo el periodista marroqui Said Affasi durante un debate que tuve con el hace tres años.
🚨⚠️España - Granada un enorme olivar fue destruido para dar paso a esto 👇
ESPELUZNANTE!! Paneles Solares que tienen una vida util de 25 a 30 años... el fraude climático gløbalista para generar caos y hambre.
Expropiación de tierras de agricultura para los parques fotovoltaicos, como parte de un plan gløbalista. ESCASEZ DEL ACEITE DE OLIVA ... Terrørismo climático. ⚠️
🚨🇪🇸🇲🇦 | ESPAÑA SE SUICIDÓ: Un inmigrante marroquí APUÑALÓ en el cuello y asesinó a un hombre a plena luz del día en Ceuta, dejándolo desangrarse en el medio de la calle.
Ultima Hora
El ministro de Asuntos Exteriores marroquí confesó al primer ministro esloveno Jansa:
«La inmensa mayoría de los marroquíes que vienen a Europa son criminales que huyen de la justicia. Nos interesa que se vayan. Ustedes quieren acogerlos.
Ese es su problema».🎯
#MIRONEWS ¿se entiende ahora mejor por qué los agricultores, los ganaderos, los apicultores, los cazadores, los pescadores y los excursionistas con sus bosques y paisajes MOLESTAN a los anglomasones? Un aullido.
Este vídeo es de hace menos de un mes. Nadia Calviño celebrando que acabamos de destinar 365 millones de nuestros impuestos a modernizar los trenes de Marruecos estando Renfe en la peor situación de su historia.
Lo agradecen invadiendo Ceuta. Surrealista.
🚨 Ante los graves casos de corrupción del Gobierno de Sánchez, su familia y el PSOE, arrebatan la inspección antiblanqueo del Banco de España y la integran en el ministerio de Economía, con el fin de desactivar las investigaciones de la UCO y la UDEF.
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