Accidente cerebrovascular a los 34 años.
Corre 5 km los fines de semana.
Presión arterial normal.
No tiene diabetes.
Y no fuma.
Pero un hábito común al que recurre mucha gente para aliviar el estrés, se sospecha que causó la ruptura de una arteria principal y llevó a un accidente cerebrovascular grave.
Hilo médico sobre lo que realmente pasó:
Para quienes dicen que el resultado fue muy apretado, yo les digo: SÍ, así fue. ¿Y saben por qué?
Porque no solo nos enfrentamos al voto fusil, sino también a una campaña financiada por el mismo gobierno. No fue fácil y nadie dijo que lo sería. Nunca jugaron en franca lid.
Llevamos una semana en Baq con sensaciones térmicas arriba de 45 grados.
Ver a personas en la calle buscando que llevar a su casa a diario aún con esta temperatura es de admirar, ayúdenlos con algo si pueden.
Pocos artistas logran plasmar el dolor de perder a un ser querido con este nivel de profundidad.
Shak nos entregó una interpretación absolutamente desgarradora, acompañada de una letra que captura con una precisión exacta lo que se siente vivir un duelo.
Cena de antiguas compañeras de clase. 35 años.
Currículums brillantes, buenos sueldos, Instagram lleno de “mujeres empoderadas”.
Entre risas, Elena deja la copa, se toca la barriga y dice:
—He decidido dejar mi trabajo unos años para criar al bebé. Juan y yo lo hemos decidido así.
Un segundo de silencio.
Sonrisas tensas.
Hasta que habla Clara.
Bio morada, hilos sobre patriarcado, postureo 24/7.
Deja la copa de golpe:
—Es un error gravísimo, Elena. Renuncias a tu independencia para ser la chacha de tu marido. Es un retroceso.
La mesa se congela.
Elena se encoge. Mira al mantel. Se le cae la sonrisa.
Ahí entro yo:
—Pensaba que el feminismo iba de que las mujeres pudieran elegir su vida, no de que todas hicieran la misma.
Clara gira la cabeza, molesta:
—Esa es una falsa libertad. Estás perpetuando roles de género.
Ya sin sonreír:
—No, Clara. Lo que perpetúas es tu ego. No quieres mujeres libres, quieres discípulas.
Si una amiga no encaja en tu guion, la tratas de ignorante y la humillas delante de todas.
Se pone tensa:
—Estás alienada. No entiendes nada de estructuras de poder.
Traducción: “No repetís mi eslogan, así que estáis equivocadas”.
El resto de la cena, Clara la pasa deslizando el dedo por el móvil, tecleando con rabia.
Seguro que redactando un hilo sobre “lo duro que es ser feminista rodeada de mujeres machistas”.
Al salir, Elena me agarra del brazo.
Ojos brillantes, voz bajita:
—Gracias por defenderme. Pensé que estaba loca por querer criar a mi hijo.
No está loca.
Está rodeada de un activismo que ama más el relato que a las personas.
Reflexión:
Hay un feminismo que presume de “liberar a la mujer”…
siempre que elija carrera, éxito y oficina.
Si elige maternidad, hogar o cuidado, de repente es sumisa, retrógrada o “lavada de cerebro”.
La libertad no es aplaudir solo a la CEO.
Es no tratar de traidora a la que decide criar a sus hijos.
Cuando tu “feminismo” te hace atacar justo a las mujeres que dices defender,
ya no es un movimiento de liberación.
Es otra religión más,
con dogmas nuevos y la misma intolerancia de siempre.
Antes de votar hoy por el Pacto Histórico, recuerde lo siguiente.
1. La muerte del niño Kevin por falta de medicamentos.
2. El asesinato de Miguel Uribe, atribuido a sectores aliados de Petro.
3. La muerte del coronel Ávila, relacionada con el caso de Laura Sarabia.
4. El escándalo de la UNGRD y los carrotanques de La Guajira.
5. La investigación del CNE por presunta violación de los topes de campaña.
6. El caso de Nicolás Petro y los presuntos financiamientos con dineros dudosos.
7. El escándalo de Laura Sarabia y Marelbys Meza.
8. Los títulos falsos de la Universidad San José.
9. El contrato del maquillador de Verónica Alcocer por 10 mil millones.
10. El caso de explotación laboral en el fruver de David Racero.
11. La película del presidente por 8 mil millones, mientras se dice que no hay recursos para inversión social.
12. El deterioro del sistema de salud.
13. Déficit fiscal y deuda pública en niveles históricos.
14. Pérdidas en Ecopetrol e incertidumbre en el sector energético.
15. Caída en la inversión.
16. El fracaso de la “Paz Total” y la producción histórica de coca.
Y por último, pero no menos importante:
En memoria de los 18.677 niños reclutados y abusados por las FARC.
Si tu favorita latina en su peak no ha puesto a la gente de la INDIA a cantar español, entonces jamás de los jamases estará el nivel de la SHAKIRA.
Sin TikTok, sin YouTube, sin insta..
Es por eso que debemos respetar los niveles. 💋
El Carnaval de Barranquilla es la terapia colectiva que necesita este país. Critican el desorden, pero esos 4 días son el único momento donde el estrato no importa y todos somos iguales bajo la maicena. Es el caos necesario para aguantar la realidad el resto del año.
Voy a decir algo que no gustará a algunos managers, jefes y directivos, y es que ir a la oficina, como forma de vida, no es sano ni beneficioso para las personas, ni psicológica ni físicamente, y a menos que sea necesario por la naturaleza física del trabajo, no debería ser una norma.
Las personas somos seres sociales, por lo que obligarnos a estar 8 horas en un edificio corporativo interrumpe una necesidad humana profunda: el equilibrio entre nuestra faceta profesional y la personal. Y, a menudo, la oficina nos aleja del principal espacio de socialización auténtica que deberíamos conservar: nuestra familia y nuestros amigos.
No nos engañemos. En muchos casos, sí se trata de cumplir horarios, de calentar la silla y de justificar el alquiler de edificios caros bajo eslóganes corporativos. Se trata de una cuestión de control. Ante la creciente crisis de salud mental y estrés, con cada vez menos tiempo libre, el agotamiento se convierte en un riesgo real si no salimos de esa rueda de hámster de "casa-trabajo-casa".
Y los atascos, el transporte público abarrotado y la comida de tupper, que ofrecen una calidad de vida simulada, están profundizando este vacío.
La oficina es una herramienta y puede ser práctica, pero la desconexión de tu propia vida personal es dañina. Por eso, el simple hecho de trabajar desde casa y ganar dos horas de vida al día puede marcar la diferencia: desayunar con tus hijos sin prisa, comer comida recién hecha, poder ir al gimnasio a mediodía o simplemente descansar en silencio. Eso es cuidar al ser humano.
Y no olvidemos un dato clave: se ha demostrado que se puede ser igual o incluso más productivos desde casa.
Los seres humanos no estamos hechos para vivir en el tráfico ni bajo luces fluorescentes. La "cultura de oficina" se ha sobrevalorado y es hora de que las personas y las empresas empiecen a darse cuenta de sus consecuencias en nuestra salud y tiempo.
🚨 Esta entrevista a Hugo Chávez debería ser OBLIGATORIA para todos los estudiantes de todos los institutos del mundo. La prueba de cómo el ciudadano tiene que desconfiar por defecto ante cualquier político.
Siempre quedando como estúpidas, en la entrevista que muestras Shakira se refería al verso y al pre-coro, jamás se refirió a la parte de "zangalewa", siempre lo ha dejado claro.
Salí de Venezuela hace 7 años ya, porque me pusieron una pistola en la cabeza a plena luz del día. 19 años tenía. Iba caminando a la universidad.
Me costó entender que eso pasó básicamente porque no había consecuencias para los criminales reales, como suele ser en las dictaduras.
Me fui aterrada y sin ganas de volver. Estaba chica y me costaba separar lo que es el gobierno vs. lo que es la patria.
Afuera lo entendí. Y me dolió muchísimo darme cuenta que amaba mi país más que a nada y que el recelo venía de que nunca quise ser una exiliada. Qué sensación tan fea lo que es el despojo y más cuando ni siquiera has terminado de formar tu identidad.
Por fortuna y bendición, migré a un país que amé profundamente desde el momento en que llegué. Me acogió, me permitió crecer, lo hice mi casa y lo sigo amando. Amo su cultura, sus costumbres y sobre todo a su gente.
Pude crecer, recorrer distintas tierras, sanar y ser feliz en ese proceso. País que visito, país del que me recorro al menos tres ciudades como queriendo entender cómo funciona desde adentro. Me voló la cabeza conocer formas de pensar tan diferentes e interesantes. Ese intercambio constante me recordaba lo que somos en Venezuela y lo que no. Nos empecé a recordar con cariño y con nostalgia.
Ya cuando sané y quise volver de visita, era demasiado tarde.
Para bien o para mal, tengo nacionalidad española y venezolana. La española me permitió moverme libremente por el globo, con la excepción de que si llegaba a pisar venezuela no podía salir.
Podía visitar cualquier país, excepto el mío. Y si lo visitaba, no podía salir, a no ser que tuviera ese pasaporte venezolano que me era imposible de conseguir por distintos motivos claramente relacionados a la dictadura.
Cuento esto como un marco para decir que la intervención de hoy, de este 3 de Enero de 2026, no la celebro a la ligera. Cuando crecí no soñaba con que USA bombardeara a mi país, te lo juro.
Pero tampoco nadie te prepara para lo que es ver a una tanqueta militar aplastando los huesos de estudiantes que solo exigían derechos humanos, poder comprar comida o tener libertad.
Nadie te prepara para estar semanas sin electricidad en un país que es ridículamente rico. Nadie te prepara para lo que es llegar con una emergencia a un hospital y ver cómo se te muere un familiar en los brazos porque no hay insumos. Nadie te prepara para lo que es tener amigos presos en el centro de tortura más grande del continente, y que ese centro de tortura casualmente esté en tu país.
Una dictadura es una dictadura. Y las salidas pacificas son una utopía.
Lo intentamos todo: votar, alzar la voz, pedir ayuda, protestar, irnos, quedarnos y hasta morir por nuestra tierra.
Nada funcionó. Y la represión no solo siguió sino que tomó fuerzas. En algún punto se sintió invencible (en psicología le decimos “Indefensión aprendida”). Por eso estamos tan contentos hoy. No creemos que lo que vengan sean rosas, pero sí nos devuelve algo de esperanzas.
No tienen que venir a preocuparse por nuestro petróleo, sabemos que tenemos las reservas más grandes del planeta. Rusa y China también lo saben bien, porque nos lo han robado en las últimas dos décadas y ahí si no hemos visto a nadie diciendo nada.
Todavía nos queda mucho. Y seré cruda con esto: tampoco somos libres (aún). Pero por primera vez en 26 años está ocurriendo algo histórico en nuestro país.
Si no eres venezolano, déjanos celebrar un poquito esta sensación de alivio y de esperanza que habíamos perdido.
Si eres venezolano y estás en Venezuela, por favor cuídate mucho. Nos necesitamos a todos a salvo.
Si eres venezolano y estás fuera, te entiendo. Te abrazo fuerte y te pido nos eduquemos sobre lo que pasa para explicarlo bien. Hará falta darle visibilidad a esto para que no se tergiverse nuestra historia.
Ya la historia no es solo el pasado, sino lo que está ocurriendo hoy. Y por eso cuento la mía.