Terminar una relación en la que has invertido tiempo, construido un vínculo y puesto tus esperanzas es una de las decisiones más difíciles. Por eso la postergas y haces un último esfuerzo, convencido de que esa relación de verdad vale la pena.
¿Sabes qué sana? Platicar con una amiga en persona. Hablar de todo, sin guardarse nada. Escuchar y sentirse escuchado. A veces, eso basta para sentirte mucho mejor.
Hoy me dijeron algo muy cierto: si las cosas salen como tú quieres, eso se llama dirección divina, vas por buen camino, pero si las cosas no salen como tú quieres, eso se llama protección divina.
De algo te cuida, de algo te protege la vida.
Q, Q quiero? quiero una relación ultra romántica, me llames todos los días antes de dormir, me ames, me respetes, me escuches, me entiendas, me comuniques lo que sientes y lo que le molesta, que tengamos citas, busquemos formas a las nubes, bailemos y nos riamos de cualquier cosa