Ya me canso de cantarte
pero no tengo otra forma
de saber lo que le pasa a este amor
que no se borra
ya me canso de escribirte
y no tengo otra manera
de entender que cada día te extraño menos
aunque me duela
Le debo un poema
a lo que se fue
sin cerrar la puerta.
A las hormigas
que arrastran mi nombre
por el suelo de la cocina,
letra a letra,
como si valiera algo.
A las veces que huí
con el corazón en la boca
y las manos vacías,
creyendo que el camino
era más largo que el miedo.