Si tienen la suerte de estudiar mientras los mantienen, HÁGANLO HASTA DONDE MÁS PUEDAN. No tienen idea de lo que te arruina mentalmente estudiar y trabajar al mismo tiempo.
Cuando las cosas vienen de Dios no se tiene que forzar nada, todo encaja perfecto, todo llega a tiempo, las puertas correctas se abren, porque Dios no se equivoca.