#TodosConVzla 🇻🇪 | En fotos, así quedó la estructura de los edificios Nautilus y Playamar en Catia La Mar, Vargas, tras el terremoto. 🚨🏚️
Cientos de venezolanos siguen buscando desesperadamente a sus familiares perdidos y tapiados por los escombros de la estructura.
📷 @altuveb17
#URGENTE 10:25am Vista aérea de los daños en la Guaira (Zona Cero), es muy grave la situacion, mas de 40 edificios colapsados y no se observan equipos de rescate.
IMPORTANTE. La valiente Evelis Cano dice que no conocen a la mujer que aparece en el video abrazando a Jorge Rodríguez en Zona 7.
"Las personas que hemos pernoctado aquí desde el día 8 ninguna salimos en el video".
Explica que Jorge Rodríguez llegó justo cuando ella se había ido del lugar para ir a un baño.
Reclama que el sufrimiento se prolongue una semana más: "¿Vamos a esperar una semana más para que sean liberados nuestros presos? La alegría que nos hubiera dado, y el perdón se lo hubiésemos dado, es si usted hubiese dicho que salieran todos los presos políticos de allí inmediatamente".
Nicolas Claveau es el único venezolano que participa en los Juegos Olímpicos de Invierno 2026, que se inauguran hoy en Milán-Cortina, Italia.
Nicolás nació en Lechería, estado Anzoátegui, pero desde muy niño vive con su familia en Québec, Canadá, donde se inició en el deporte que practica: esquí de fondo.
Nicolás habla español con un poco de acento canadiense pero, sin duda, sigue muy apegado y orgulloso de sus raíces.
Las competencias de Nic serán:
10 de febrero - Sprint de 1.5 km
13 de febrero - 10 km
Les invito a verlo- ¡y aplaudirlo!- en la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos de INVIERNO, que está pautada para hoy a las 3 pm hora Caracas, 8 pm hora Italia.
Éxitos, Nic! 🇻🇪
El video de Oscar Castañeda regresando a casa después de las torturas me escoñetó el alma. Ese muchacho pudo ser cualquiera de nosotros. Esa hija bañada en lágrimas diciéndole “papá soy yo, tu hija” pudo ser mi hija Gala. No podemos permitir que tanto dolor haya sido en vano
#30Ene#EEUU#Venezolanas
Una mutación genética rara, vinculada a lesiones cerebrales graves tras anestesia de rutina en personas con ascendencia materna venezolana, ha encendido alertas médicas en EEUU, según un reporte de Fox 13 Tampa. De acuerdo con el medio citado, especialistas explican que la alteración del ADN mitocondrial, transmitida por vía materna, ha sido asociada con reacciones neurológicas severas e incluso fallecimientos en pacientes previamente sanos, incluidos niños y adultos. En el informe se detalla que se han confirmado alrededor de 40 casos en el mundo, entre ellos entre seis y ocho en Estados Unidos, lo que llevó a la Sociedad Estadounidense de Anestesiólogos a recomendar que los pacientes sean evaluados por posible linaje materno venezolano antes de administrar anestesia. “Estos pacientes vinieron para procedimientos comunes y simplemente no despertaron”, advirtió el Dr. Carlos J. Muñoz, al describir la gravedad de los casos documentados. Según los especialistas, reconocer a tiempo este factor de riesgo permite evitar anestésicos desencadenantes y optar por métodos alternativos de sedación que han demostrado ser seguros, reduciendo así la probabilidad de desenlaces neurológicos graves. Aunque el nuevo protocolo de preguntar la descendencia ha generado inquietud por posibles “estigmas o temores migratorios”, los médicos insisten en que la consulta sobre el origen materno responde exclusivamente a criterios clínicos. Subrayan que la información es confidencial y protegida, y que su único objetivo es prevenir tragedias médicas, adaptar los tratamientos y garantizar procedimientos más seguros para los pacientes, explicó Fox 13 Tampa - @VPITV
No dejen de leer este testimonio del general Ángel Vivas que retrata al detalle los niveles de crueldad del régimen. Crueldad auspiciada y avalada por el mismo criminal que hoy duerme en una celda de NYC.
Por alguna razón, a María Corina Machado se le ha impuesto un escrutinio ideológico como si se tratara de una candidata a una elección en algún país nórdico, y no una líder en un contexto de guerra abierta contra el narcotráfico y el crimen organizado. Una rigurosidad que se le aplica a ella como no se le aplica a absolutamente ningún líder de la derecha en ningún país del hemisferio.
Es tan irracional que mi única forma de explicarlo es que detrás de estos esfuerzos está el régimen chavista, con el propósito de minar sus relaciones con aliados naturales.
Es irracional porque, pese a que estamos en guerra, pese a que todo su equipo ha sido encarcelado, exiliado o asesinado; pese a que su patrimonio ha sido liquidado, su familia ha sido acosada y ella ha sido sometida (y agredida y amenazada); para algunos lo que importa es con quién se tomó una foto hace 15 años o qué opina sobre determinada cuestión cultural. Y a partir de ello alzan unas campañas obsesivas y difíciles de explicar si no hay fondos detrás.
Y lo hacen algunos que pretenden al mismo tiempo perfilarse como aliados de la lucha contra el régimen chavista. No lo son. No lo son cuando ignoran la realidad de María Corina Machado para crear relatos a partir de información limitada o sin contexto. ¿Y cuál es la realidad de María Corina que esta gente no cuenta? Que ella fundó el primer partido anti-socialista en la historia de Venezuela. Que fue la primera en insertar en la discusión política venezolana, en buen tono, la palabra capitalismo. Que fue la primera cuyo partido, Vente, empezó a formar jóvenes en todo el país, en zonas rurales y pobrísimas, en torno a las ideas de Mises o Hayek. Que fue la primera en decirle a Hugo Chávez, en su cara, que expropiar era equivalente a robar. Que fue la primera en recorrer Venezuela hablando de la importancia del empresario, de la propiedad, el valor del trabajo y la sacralidad de la libertad individual. Pero más allá de eso, y en cuanto a lo que más importa en esta guerra, es la única líder en la oposición venezolana que no ha pactado con el chavismo, que no ha permitido que su movimiento sea permeado por la corrupción, que ha sacrificado su patrimonio, su familia y su integridad física —sin tener que hacerlo y pudiendo haber optado por una vida cómoda en Nueva York o Madrid. Que lo ha arriesgado absolutamente todo —literalmente todo—, por esta causa. Y, a este punto, es una de los pocos liderazgos latinoamericanos con relaciones excepcionales con el presidente Trump (se comunica ahora con él a través de su número personal); pero que además guarda excelentes vínculos con Vox en España, Meloni, Javier Milei, Santiago Peña, Daniel Noboa, José Antonio Kast, Orban, etcétera... Sin embargo, a ella, solo a ella, se le aplica un cálculo ideológico que absolutamente ningún otro líder sufre —y eso que ellos no viven, ni remotamente, el contexto existencial de Venezuela.
Digo que solo a ella se le aplica esa rigurosidad que no le corresponde a otro líder de la derecha de la región, porque, de aplicarse, ninguno —o muy pocos— pasarían la prueba.
A ver: Donald Trump fue demócrata; donó a los Clinton. Su postura frente al aborto no es rígida (lo apoya en ciertas excepciones) y le ha pedido a su partido que relaje su posición frente al tema. Asimismo, su administración ha ampliado el acceso a la fertilización in vitro. Milei no es precisamente conservador; Bukele procede de la extrema izquierda salvadoreña (FMLN) y simpatizó en algún momento con Hugo Chávez. Y, sobre lealtades y afinidades, que también es un punto de discusión estos días: JD Vance llegó a criticar fuertemente al presidente Trump. Puedo seguir con ejemplos menos circunstanciales, que demuestran que, además, hay algo que en el mundo no solo es legítimo sino valioso y deseable: la gente cambia de opinión. Verbigracia, varias de grandes referencias personales, como Fernando Sánchez Dragó, Raymond Aron, Antonio Escohotado, Jean-François Revel, Oakeshott, ¡o el mismo Vargas Llosa!, provinieron de la izquierda. Muchos de los mejores conservadores son los conversos, porque pocos conocen el monstruo como aquellos que lo vivieron —pero este es otro tema, claro.
En fin, no todos son ejemplares frente al reclamo conservador (o de derecha en general) —no todos cumplen a rajatabla con las exigencias doctrinarias de unos u otros, porque además puede que sea algo imposible. Pero a casi todos los apoyamos decididamente, porque la mayoría, al menos eso quiero pensar, sabemos que a lo que nos enfrentamos, sobre todo en Latinoamérica, trasciende los caprichos ideológicos y culturales. Hablamos de la guerra contra el narcotráfico, el crimen organizado y el terrorismo. Y todos son infinitamente superiores a sus contrincantes en la izquierda.
Ya llegará el día, Dios quiera pronto, en el que en Venezuela sea un país ordinario donde podamos abocarnos a discutir temas como las drogas, la eutanasia o los diferentes pronombres. Mientras, nuestra guerra, la de nosotros —a quienes nos han matado gente, secuestrado hermanos o acosado familia—, es existencial.
Una guerra por vivir. Una guerra por ser libres.
Y, quienes intentan sabotearla, día y noche, a este punto es claro: juegan para el régimen.
No hay otra explicación.