Toy story 5 le habla a una infancia que logró crecer sin depender de la tecnología, donde las amistades se hacían cara a cara y NO detrás de una pantalla.
Una generación que desarrolló su imaginación sin la ayuda del internet, que aprendió a desarrollar aventuras en su cabeza y que no buscaba la satisfacción rápida.
Fuimos afortunados de vivir una infancia que no necesitaba un celular para ser inolvidable. Y quizá lo más nostálgico de Toy Story es recordarnos que jamás volverá a existir algo exactamente igual
Querido Dios, sé que tienes un plan perfecto para mí, regálame paciencia para esperarlo, consciencia para reconocerlo, dirección para seguirlo y constancia para permanecer en él.