Cada día le pido a Dios sabiduría, que me permita ser una mujer paciente, edificadora, amorosa, feliz, llena de empatía y especialmente sentirme amada por él para discernir mi propósito de vida.
Un consejo que no me pidieron pero soy sapa: dejen de perdonar tantas cosas, que la gente ya es bien grandecita y hacen las cosas siendo muuuy consientes