Ayer se suicidó una R1 de cirugía general de la Universidad Javeriana. Algunos de sus compañeros, excompañeros, y cirujanos, han sacado cartas en las que describen el maltrato y abuso al que son sometidos en esa residencia. Es impresionante.
Saben qué es lo peor? Que el suicidio de nuestra compañera residente, y todas las cartas que han salido a la luz, también van a pasar a la historia, sin ningún impacto en las universidades, hospitales y residencias médicas.