En el primer Mundial que se jugó en EEUU, ocurrió y los Gallagher lo cantaron. Sigue hasta el final para recordar qué pasó o descubrir qué está pasando.
Una niña asiática vestida de rojiblanco, festejando el 1-0 con la camiseta albiceleste de Almada, en las manos. Si esto no es pasarse la globalización, no se que puede serlo.